Varios vecinos de la zona responden a las preguntas de El Debate
El Gómez Ulla se blinda por el hantavirus y crece la inquietud entre los vecinos: «La gente tiene miedo»
Los 14 españoles procedentes del crucero MV Hondius ya cumplen cuarentena en el Hospital Gómez Ulla de Madrid bajo estrictas medidas de aislamiento.
Los 14 españoles que viajaban a bordo del crucero MV Hondius y que estuvieron expuestos a un posible brote de hantavirus ya permanecen aislados en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid. El grupo llegó este domingo a la base aérea de Torrejón de Ardoz procedente de Tenerife y fue trasladado inmediatamente al centro hospitalario militar, donde permanecerán en cuarentena bajo estrictas medidas de seguridad sanitaria.
El Gómez Ulla, referencia nacional en enfermedades infecciosas de alto riesgo, ha activado un protocolo especial de vigilancia después de que uno de los pasajeros del barco falleciera por hantavirus. Aunque los 14 españoles se encuentran asintomáticos, deberán permanecer aislados durante semanas debido al largo periodo de incubación del virus, que puede tardar hasta seis semanas en manifestarse.
La situación ha despertado cierta inquietud entre pacientes y vecinos de la zona, muchos de los cuales reconocen que el escenario les recuerda inevitablemente a los primeros compases del coronavirus. «No es agradable y menos cuando tienes que venir al hospital. Estoy deseando irme al campo y pasar este bache», explica una mujer a las puertas del Gómez Ulla. «Me recuerda un poco a los pasos que se dieron antes de la pandemia del COVID», añade.
Otra vecina asegura sentirse preocupada por la gestión de la situación y teme que vuelva a repetirse el desconcierto vivido en 2020. «Todo el mundo está un poco nervioso. Primero el COVID y ahora esto», comenta. «Con el COVID ya vimos lo que pasó y ahora la gente tiene miedo otra vez».
Sin embargo, no todas las opiniones son críticas. Otra mujer, familiar de una trabajadora del hospital, considera que la situación está «mucho más controlada» que durante la pandemia. «Ahora ya existen protocolos y cribados. Mejor que estén aquí controlados y diagnosticados que libres sin vigilancia», afirma, defendiendo la actuación sanitaria y el aislamiento preventivo.
En el hospital se ha habilitado una planta completamente cerrada para los pasajeros del crucero, con habitaciones individuales y circuitos aislados del resto de pacientes. Un equipo médico especializado seguirá diariamente su evolución para detectar cualquier posible síntoma.
Mientras tanto, en el entorno del Gómez Ulla aumenta la prudencia. Algunos vecinos vuelven a utilizar mascarilla para acudir al hospital y prefieren mantener las distancias ante una situación que, aunque controlada, ha reabierto el recuerdo colectivo de la pandemia.