Excavaciones en el Cerro de los Batallones
Los yacimientos paleontológicos del Cerro de los Batallones
Declarados Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Paleontológica por la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, el situado en Torrejón de Velasco (Madrid) es uno de los yacimientos del Mioceno más interesantes del registro fósil del Mioceno continental mundial
El Cerro de los Batallones, ubicado entre el Valle del Jarama y la Depresión Prados-Guatén, en el término municipal de Torrejón de Velasco, es uno de los yacimientos más interesantes del registro fósil del Mioceno continental mundial. Tanto en conjunto, ya que son diez los yacimientos fosilíferos que se han descubierto, como individualmente, pueden presumir de una conservación extraordinaria.
Concretamente, la fecha de los descubrimientos data de 1991 (Batallón 1), 2000 (Batallones 2, 3 y 4), 2001 (Batallón 5), 2002 (Batallón 6), 2004 (Batallones 7 y 8), 2006 (Batallón 9) y 2007 (Batallón 10). Asimismo, este conjunto está declarado como Bien de Interés Cultural en la categoría «Zona paleontológica» desde el 21 de agosto de 2001, y en las investigaciones destaca el amplio ecosistema que existía en la región hace 9 millones de años.
Mandíbula de pequeño rumiante en el Batallón 10
Tal y como detalla el Ayuntamiento de Torrejón de Velasco, tras las campañas de excavación se han obtenido más de 20.000 restos óseos, que mayoritariamente corresponden a animales carnívoros, por lo que creen en la existencia de algún fenómeno natural que los concentró selectivamente en un área determinada.
En general, la fauna que fue encontrada en estos restos corresponde a anfibios, reptiles (tortugas terrestres, lagartos), varias especies de aves, mayormente rapaces, y diversos grupos de mamíferos como insectívoros, lagomorfos, 5 especies de roedores, carnívoros (11 especies, entre las que destacan por su abundancia los tigres diente de sable, representados por dos especies), proboscídeos, perisodáctilos (dos rinocerontes y un hiparion) y artiodáctilos: 3 especies, un bóvido de gran talla y dos rumiantes de tipo móschido. Sobre estos, además, destacan los tigres diente de sable, representados por una especie de la talla de un puma, Paramachairodus ogygia, y otra de la talla de un tigre de Siberia, Machairodus aphanistu.
Esqueleto de jirafa en el Batallón 10, año 2014
Hablamos de un yacimiento que en 2022 fue considerado por la National Geographic Society como uno de los 17 yacimientos paleontológicos más importantes de la península ibérica, y que sirve de modelo para otras investigaciones tanto a nivel nacional como internacional. Sin lugar a dudas, merece la pena visitar.