Lona de Pedro Sánchez desplegada por Greenpeace en el Arco de la Victoria
Madrid
Despliegan una gran lona con la cara de Pedro Sánchez en el Arco de la Victoria de Moncloa
Activistas de la organización ecologista Greenpeace han sido los responsables, en una acción para pedir al Gobierno que diga no a las nucleares
greenpeace ha desplegado en el Arco de la Victoria de Moncloa (Madrid) una gran lona con el rostro del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el mensaje «di no a las nucleares». También han desplegado una segunda lona encima de la primera en la que puede leerse: «Pedro, cumple tu palabra».
La asociación ecologista ha realizado antes de las nueve de la mañana y aunque, según testigos presenciales, ha tenido problemas en un primer momento para desplegar la lona en su totalidad, finalmente lo ha logrado.
Lona de Pedro Sánchez desplegada por Greenpeace en el Arco de la Victoria
Esta petición al presidente del Gobierno se produce un día después de que el Consejo de Seguridad Nuclear (CNS) diera luz verde este jueves a extender la vida operativa de los dos reactores de la central nuclear de Almaraz hasta 2030. Una decisión que, no obstante, es de carácter técnico y el visto bueno definitivo depende del ministerio de Transición Ecológica, que se pronunciará en un plazo de dos meses.
Además, el departamento liderado por Sara Aagesen también deberá recabar la opinión de Red Eléctrica de España (REE) sobre su impacto en la seguridad del suministro.
Lona de Pedro Sánchez desplegada por Greenpeace en el Arco de la Victoria
En este contexto, cabe recordar que la Comisión Europea ha recomendado a los países miembros no cerrar las centrales nucleares, trasladando que su cierre anticipado sería «un error estratégico», en contra de la posición del Gobierno español.
Sin embargo, en Greenpeace están a favor del cierre de Almaraz porque considera que su desaparición reduciría los vertidos de energía renovable en un 30 %, que las energías renovables podrían sustituir el 96,4 % de la electricidad generada por esta central y que el 3,6 % restante podría cubrirse con otras tecnologías durante la transición.
Asimismo, cree la organización que prolongar la vida de la central nuclear de Almaraz provocaría un sobrecoste acumulado de 3.800 millones de euros en la factura de la luz entre 2026 y 2030 y que dejarían de invertirse en renovables 26.129 millones de euros en este mismo periodo de tiempo. Por tanto, Greenpeace concluye que mantener la central abierta «supondría un elevado coste para la transición energética».