La tuneladora de la Línea 11 de Metro a su llegada a Madrid Río
Metro de Madrid
'Mayrit', 153 días perforando el subsuelo de Madrid: 2.500 metros, 1.500 anillos de hormigón y 170.000 m³ de tierra
Desde el pasado 26 de marzo la tuneladora 'Mayrit' perfora sin descanso 24 horas al día, 7 días a la semana, el subsuelo de Madrid para hacer posible la ampliación de Metro que llevará la Línea 11 de Cuatro Vientos hasta Valdebebas, haciendo realidad la 'gran diagonal' del subterráneo madrileño.
En estos 153 días, únicamente interrumpidos durante un par de semanas por labores de mantenimiento imprescindibles de la maquinaria, 'Mayrit' ha excavado más de 2.500 metros de los 5.227 que tiene que completar para unir la futura estación de Comillas con el nuevo intercambiados de Conde de Casal, esto es, el tramo de la ampliación que se está ejecutando ahora mismo.
Plano de la ampliación de la Línea 11 de Metro de Madrid
Además, ha instalado cerca de 1.500 anillos de hormigón de los 3.076 previstos y que se están instalando inmediatamente después de la perforación del terreno como revestimiento definitivo del túnel. Se trata de unos anillos que llevan produciéndose desde septiembre de 2025 en una fábrica levantada 'ad hoc' para este trabajo en Noblejas (Toledo).
A lo largo de todo este recorrido, la tuneladora ha extraído más de 170.000 metros cúbicos de tierra, un volumen equivalente a unas 70 piscinas olímpicas, a un ritmo de unas 3.500 toneladas tierra diarias que se han ido empleando para restaurar media docena de explotaciones mineras y un vertedero que en la actualidad se encuentra en desuso.
Tras partir de la estación de Comillas, la tuneladora llegó el pasado mes de junio a Madrid Río desde donde emprendió el viaje a su siguiente destino, la estación de Palos de la Frontera, donde esta maquinaria de 98 metros de longitud y 1.500 toneladas de peso se enfrentará a una de las operaciones más delicadas de toda la actuación.
Se trata de la cale –cuando dos frentes que avanzan de manera independiente se unen bajo tierra– que, según ha informado la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, requiere de una precisión de apenas unos centímetros tras recorrer centenares de metros bajo el subsuelo de la capital.
Tal y como recuerdan desde el departamento comandado por el consejero Jorge Rodrigo, todos estos trabajos se están desarrollando «bajo un exhaustivo sistema de monitorización que controla en tiempo real tanto el comportamiento de la tuneladora como la respuesta del terreno y de las edificaciones situadas sobre el trazado».
Así, señalan, «miles de sensores y puntos de control permiten comprobar de forma permanente cualquier variación y garantizan que la obra se ejecute con los máximos estándares de seguridad».