Se cumple un mes de la acampada izquierdista de Sol

Se cumple un mes de la acampada izquierdista de SolEl Debate

Madrid

La acampada de la Puerta del Sol cumple un mes: «¿Se está desvirtuando? Depende de a quién preguntes»

Algunos de los manifestantes no parecen tener la intención, por el momento, de desalojar la plaza hasta que «sea que sea plausible descampar»

Este lunes se cumple un mes de la acampada contra la crisis de la vivienda que miles de personas iniciaron en la Puerta del Sol a raíz del desahucio de Maricarmen, la anciana de 87 años fallecida el pasado 7 de octubre. Desde el primer momento, el despliegue, orquestado por el Sindicato de Inquilinas de Madrid, ha ido mudando hasta convertirse en una ‘pequeña ciudad’ que acoge a miles de personas desde hace varias semanas.

A partir de la primera semana y, a través de una comisión de urbanismo, los manifestantes convirtieron Sol en una estructura con accesos que reciben nombres de calles, una zona ‘comedor’ en la que reparten desayuno, comida y cena, y demás espacios como un 'centro sanitario' con médicos, una zona de masajes con fisioterapeutas, servicio de psicológico y de peluquería e incluso una ferretería.

Si bien es cierto que algunos de los acampados no parecen tener la intención, por el momento, de desalojar la plaza, la cantidad de tiendas instaladas parece haberse visto ligeramente reducida con respecto a las primeras semanas. «Realmente no hay una fecha límite, estamos de forma indefinida por ahora y vamos a perdurar hasta que veamos que ya es plausible descampar. No se ha ido tanta gente, sino que hemos optado por proteger nuestras tiendas y habilitar un mayor riego de paso dejando los perímetros más anchos», comenta uno de los coordinadores acampados a El Debate.

Del mismo modo, afirma que han tenido varios problemas con las tiendas. «También hemos extendido las lonas, porque sí es cierto que hemos tenido algunas problemillas con borrachos o gente que orina en las tiendas y no es agradable que estén tan expuestas porque te las revientan», dice. Son muchas las personas que un mes después de la instalación del campamento acuden a él para beber, fumar o realizar cualquier tipo de actividad que poco tiene que ver con una reivindicación. Incluso hace una semana detuvieron a un manifestante de 59 años por agredir y amenazar de muerte con un cuchillo a una compañera.

«¿Se está desvirtuando? Depende de a quién preguntes»

Hasta más de 40 organizaciones comunistas, de la Izquierda Revolucionaria, pro okupación o ecologistas han formado parte de la acampada, algunas de ellas pareciendo velar más por una causa propia que por el ‘bien común’. Por esta razón, preguntamos a otro de los manifestantes si cree que la protesta se está desvirtuando de su motivación inicial: la crisis de la vivienda. «¿Se está desvirtuando? Depende de a quién preguntes. Aquí hay muchísima gente que viene a aportar, pero mucha otra gente que a lo mejor no tiene a dónde ir y se queda. Desde el primer día, algunos intentamos que no se desvirtúe», cuenta.

Interior de la acampada en Sol

Interior de la acampada en SolEl Debate

En este sentido, la vicealcaldesa portavoz de Gobierno municipal y delegada de Seguridad y Emergencia, Inma Sanz, mostraba esta semana su preocupación por la presencia de miembros «de grupos radicales de extrema izquierda», y algunos otros, como por ejemplo 'Extinction Rebellion', «implicados en actos de vandalismo en cuadros del Museo del Prado», o GSK, «implicados en el boicot para que no se pudiera celebrar la última etapa de la Vuelta Ciclista de España en la ciudad de Madrid».

Una de las razones que corresponde a la aparición de estas organizaciones es la falta de 'liderazgo' en la acampada tras el abandono del Sindicato de Inquilinas hace unas semanas. Otro de los allí presentes cuenta que, actualmente, «ya no hay ningún sindicato que, por así decirlo, lidere el movimiento, sino que es más la propia voluntad de las personas la que lo mantiene vivo».

Negativas de la Delegación del Gobierno para el desalojo

Tanto el Ayuntamiento como la Comunidad de Madrid han instado reiteradamente a la Delegación del Gobierno en Madrid que levantase de inmediato la acampada de Sol porque está ocasionando «serios problemas de orden público». De hecho, el Consistorio, a través de la vicealcaldesa, informó la semana pasada que la Policía Municipal había impuesto hasta 180 multas por botellón, consumo de drogas y limpieza.

Sin embargo, tanto la delegación liderada por Francisco Martín como el Tribunal Superior de Justicia de Madrid se han negado, «ya que un desalojo puede afectar al derecho de reunión de los acampados». El último en volver a solicitar esta medida ha sido el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quien advertía este viernes que, «cuando haya una tragedia, que el delegado del Gobierno no eche la culpa a Ayuso y a Almeida».

Además, la Fiscalía Provincial de Madrid ha abierto diligencias para investigar posibles delitos de odio, amenazas e injurias dirigidas contra la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la acampada.

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