El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida
Almeida señala la «falta de humanidad» del Gobierno por utilizar Gaza como una «ventana de oportunidad política»
El alcalde madrileño se compromete a cumplir con los contratos de patrocinio de la Vuelta
Ha acusado al delegado del Gobierno de elegir «proteger una manifestación que no fue pacífico» en lugar de «proteger el orden público»
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha reconocido que sintió «indignación y vergüenza» cuando la Policía Municipal le comunicó que había personas a lo largo del recorrido de la Vuelta dispuestas a tirar «chinchetas, clavos y cristales» a la calzada si no se detenía la carrera. «Me avergonzó también que la ciudad de Madrid pudiera transmitir esa imagen de que la protesta, por legítima que pueda ser, llegara a poner en peligro la integridad física de los ciclistas», contaba.
Durante una entrevista en Cadena COPE, el primer edil madrileño aseveraba que cumplirá con los contratos de patrocinio con la Vuelta, ya que considera «injusto» que la organización, que hizo todos los esfuerzos necesarios para que se celebrase la competición, sufriera «un perjuicio económico y un castigo». «Solo hay que ver la carta del presidente de la Unión Ciclista Internacional que ha dirigido al Gobierno de España», apostillaba. Igualmente, anunciaba que si fuera imposible cumplir con los patrocinios por alguna «circunstancia administrativa», ejecutarían otro tipo de soluciones para «solventar ese problema».
Así, señalaba al delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, quien optó por «proteger esa manifestación que no fue pacífico» en lugar de «proteger el orden público», ya fuera por «acción u omisión». «Siempre hay que mantener un equilibrio entre, por supuesto, que la manifestación se pueda desarrollar, pero que en ningún caso la manifestación pueda alterar el orden público», comentaba, lamentando que en materia de seguridad están «subordinados» a la delegación del Gobierno y las instrucciones de los directores de los operativos.
Almeida reconocía que es muy difícil tener una «prueba directa», ya que «no va a emitir una instrucción expresa». Sin embargo, tanto la denuncia de los sindicatos policiales, las imágenes de las protestas propalestinas como el discurso del propio delegado, en el que «en ningún momento tuvo un recuerdo ni un agradecimiento» hacia los policías heridos «apunta en la misma dirección».
Gaza, una «ventana de oportunidad política»
En la conversación, el alcalde de la capital condenaba el asesinato de civiles en Gaza, aludiendo a que lo hace de igual manera cuando es el Gobierno de Israel como el grupo terrorista Hamás, quienes —aseguraba— «tiene la solución más directa», que pasa por entregar las armas y disolverse.
De la misma forma, cargaba contra quienes usan el «genocidio» como una «ventana de oportunidad política», mencionando especialmente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y acusando al Gobierno de «falta de humanidad» por aprovecharse de ello y no por colaborar realmente en la resolución del problema.
Respecto a la no participación de España en Eurovisión —donde participan la televisión pública y no el propio Gobierno—, el primer edil comentaba que entiende la confusión de Sánchez, que piensa que RTVE está «al servicio» del Ejecutivo y no de los españoles.
Por ello, evidenciaba la «hipocresía» del Gobierno, que ha comprado en los últimos tres años 10.000 millones de euros en gas que «probablemente han ido a pagar los costes de la invasión de Ucrania». Y resaltaba que, según los datos del Ministerio del Interior, «el delito de odio que más ha aumentado en 2024 ha sido el antisemitismo», advirtiendo que la «crítica legítima» al Gobierno de Benjamin Netanyahu podría tener otras consecuencias indeseadas.