El local de la calle de Manuel Maroto (Vallecas) donde se produjo una explosión de gas
El local de Vallecas en el que se produjo la explosión de gas no tenía cédula de habitabilidad
Seguía teniendo licencia de locutorio y nunca se pidieron los permisos para regularizar la situación del inmueble
Prosiguen las investigaciones para averiguar las circunstancias en las que se produjo la explosión de gas del pasado sábado en la calle de Manuel Maroto, en el distrito madrileño de Vallecas, donde dos personas perdieron la vida.
Tras descartar que la deflagración se diera en un bar junto al número 3 de la vía, las miradas se centraron en un local contiguo. Allí se encontró el primer cadáver —Fabio, un colombiano de 52 años— en la madrugada del sábado al domingo. Este lunes, las Unidades Caninas de la Policía Nacional y de Bomberos hallaron un segundo cuerpo entre los escombros.
Una reforma que no se comunicó
Este local había sido reformado hacía seis meses, donde vivían dos personas. Sin embargo, fuentes policiales aseguran que seguía teniendo licencia de locutorio y nunca se pidieron los permisos para regularizar la situación del inmueble. Afirmaban que no se cumplía con las condiciones establecidas en el Plan General de Ordenación Urbana respecto a la luz natural o las dimensiones mínimas del baño.
Igualmente, no se informó de las reformas de su interior. Este hecho es considerado como una de las causas de la acumulación de gas de la que se produjo la explosión. Aunque sí que existe una declaración responsable en la consulta de licencias y expedientes urbanísticos (Conex) de 2024 donde se aludía a la reforma por acondicionamiento del lugar, no se detalló la actividad a la que estaría dedicada. Por ello, el Consistorio la declaró ineficaz.
Determinar el riesgo de derrumbe
Por su parte, los técnicos del Ayuntamiento trabajan para determinar el riesgo de derrumbe del bloque de viviendas situado sobre el local y el bar, desalojado y precintado. Se encuentra «muy afectado», tal y como ha señalado la vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid, Inma Sanz, a TeleMadrid.
«El forjado entre la planta 0 y 1ª ha desaparecido completamente», proseguía, mostrándose pesimista sobre la posible «utilización de ese edificio a futuro». Por su parte, el jefe de Bomberos del Ayuntamiento, Carlos Marín, indicaba que la estructura de hormigón y acero tenía afectada gravemente «una región de unos 50-60 metros cuadrados».
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, exponía que los esfuerzos se centran en asegurar el edificio y que ese peligro no existía. También en un desescombro que se prolongará durante diez días, al menos.