Vista exterior del proyecto Clesa Innovation Center
Comienzan las obras para convertir la antigua fábrica de Clesa en un centro de investigación científica
Se invertirán más de 35 millones de euros en el Clesa Innovation Center, donde confluirán investigación, innovación y cultura
Pese a ser de dominio privado, contará con un espacio abierto a la ciudadanía
Después de que la antigua fábrica de productos lácteos de Clesa, en Fuencarral-El Pardo, permaneciese abandonada durante 13 años, comenzarán las obras para que sus instalaciones alberguen un centro de innovación y divulgación científica.
Así lo anunciaba el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, que, pese a tratarse de un proyecto promovido por Kadans Science, destacaba la colaboración público-privada y la creación de un espacio abierto a la ciudadanía donde confluirán investigación, innovación y cultura.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, durante su visita a las instalaciones de Clesa
Las obras se alargarán durante dos años
En el pasado mes de julio, el Ayuntamiento de Madrid otorgó al grupo la licencia de obras, que iniciarán entre octubre y noviembre para levantar, el futuro Clesa Innovation Center. Los trabajos consistirán en el acondicionamiento, ampliación y reestructuración de la antigua fábrica, según la propuesta presentada por Kadans Science, escogida en el concurso internacional Reinventing Cities de 2019. En 2024, sus fachadas, estructura y volumetría quedaron protegidas al declararse la fábrica como Bien de Interés Cultural (BIC).
Por el citado concurso, la empresa cuenta con la concesión demanial de la parcela, de 17.095 m² y una edificabilidad de 18.000 m², con un canon anual sobre un porcentaje de su facturación. La inversión presupuestada por Kadans Science supera los 35 millones de euros, dinero con el que se trabajará en los espacios interiores, distribuidos en más de 9.500 m² para un centro de I+D en biomedicina, 1.600 para un centro de congresos, 800 de centro cultural, 800 de coworking y 1.500 de zonas comunes y restauración.
De la misma forma, se dedicarán a los más de 10.000 m² de zonas verdes abiertos al público, que contribuirán a mejorar la conexión con la estación de Cercanías. Está previsto que las obras se prolonguen hasta finales de 2027.
Interior del proyecto Clesa Innovation Center
El acondicionamiento del edificio y su reestructuración parcial vendrán acompañadas de la instalación de pasarelas de evacuación, ascensores y la apertura de huecos para la entrada de luz en los sótanos. Asimismo, se adaptará su interior para montar laboratorios y oficinas de investigación, y se incorporarán paneles fotovoltaicos y cubiertas verdes.
Las antiguas oficinas y laboratorios se emplearán para la investigación en biomedicina y biotecnología, a la vez que las naves se usan para eventos culturales, exposiciones y congresos. De esta forma, el Clesa Innovation Center aprovechará espacios abandonados, a la vez que protege el patrimonio y el medio ambiente.
El director de Kadans Science en España, Miguel Muñoz, resaltaba el «reto importante» que suponía el proyecto por la normativa vigente y la declaración de BIC, en el que han colaborado ingenierías, arquitectos y técnicos del Ayuntamiento.
Interior del nuevo proyecto de la fábrica Clesa
Un largo proceso de diez años
El comienzo del proceso burocrático hasta llegar al comienzo de las labores arrancó hace diez años, en 2015, cuando el Consistorio de la capital planteó una modificación puntual del Plan General para crear una nueva centralidad urbana. En ese proyecto, que no llegó a aprobarse, se contemplaba la protección del edificio, de uso residencial y terciarios.
En 2018 se inició un nuevo expediente para ceder las parcelas al Ayuntamiento, la creación de zonas verdes y viales, así como su inclusión en el Catálogo de Edificios Protegidos. Este sí se aprobó en 2020. Antes de la cesión, se demolieron las secciones sin protección, se arreglaron las cubiertas y se tapiaron las ventanas para proteger las instalaciones del vandalismo. Así, en 2022, vio la luz el proyecto de urbanización de la zona verde de los alrededores de la antigua fábrica de Clesa.