La concejala de Vox Carla Toscana, que presentó la propuesta
Madrid
El argumento psiquiátrico de Vox para defender el síndrome posaborto y su «inquietud» porque el PP no aplique la medida
La desconfianza proviene de otra de sus propuestas aprobadas en abril de 2024, la declaración de Madrid como Ciudad por la Vida, alegando que «no se ha aplicado» ninguna medida
Por su parte, la vicealcaldesa madrileña contaba que se cumplirá con lo aprobado en el pleno «respetando el marco legal del ordenamiento jurídico»
Después de que el Ayuntamiento de Madrid aprobase la propuesta del Grupo Municipal Vox para que «se proporcione información, de manera obligatoria, verbal y escrita, permanente y visible sobre el síndrome posaborto» —con el voto favorable del Partido Popular— en todos los ámbitos de atención a la mujer en la capital, es ahora el Gobierno municipal quien debe materializarla.
Sin embargo, en el partido de Santiago Abascal existe una «lógica inquietud» a que el PP no la ponga en marcha según «los términos aprobados».
Vox argumenta la medida en la definición del «manual de referencia de psiquiatría, el DSM III (Manual Diagnóstico y Estadístico)», vigente entre 1980 y 1994, para recoger el cuadro clínico. Sin embargo, su definición desaparece en la siguiente edición «por presiones políticas e intereses ideológicos», según el partido.
Así, los síntomas incluyen depresión, ansiedad, culpabilidad, alteraciones del sueño, aislamiento social —o, al contrario, salir sin parar— trastornos de la conducta alimentaria, ataques de pánico, consumo de alcohol y drogas, afectación de la conducta sexual, flashbacks, pensamientos suicidas que llegan a tentativas, hemorragias internas, infecciones, esterilidad, aumento de cánceres en el aparato reproductivo femenino y tasa de mortalidad superiores a las mujeres que han dado a luz.
«Pasan de puntillas sobre la cuestión provida»
Fuentes del partido señalan a El Debate que la desconfianza proviene de otra de sus propuestas aprobadas en Cibeles en abril de 2024, la declaración de Madrid como Ciudad por la Vida. Sobre esta, la formación alega que «no se ha aplicado nada de lo aprobado». «Hemos preguntado varias veces en Comisión por ello y hacemos referencia a ello siempre que existe la oportunidad», decían.
En el mes de enero acudieron a la Comisión de Políticas Sociales, Familia e Igualdad para preguntar por la no inclusión de las medidas en el Plan de Fomento de la Natalidad. «El delegado nos contestó con medidas inexactas y que no tenían nada que ver con las que proponíamos nosotros», comentaban. Volvieron en febrero para consultar si se celebraría el Día Internacional de la Vida el 25 de marzo. «Nos respondieron que darían charlas a padres primerizos y se plantarían árboles», afirmaban desde Vox, a quienes esto les pareció «muy escaso» y que «no casaba con el espíritu de reivindicación de ese día».
'Madrid, Ciudad por la Vida'
Durante sendos plenos del Consistorio en noviembre de 2024 —donde pidieron al delegado del área que explicase el Plan de Fomento de la Natalidad— y enero de 2025, insistieron en que «no se había incluido ninguna de las medidas» de las reclamadas por el partido de Abascal. «Sabíamos que esta iniciativa caería en saco roto por la voluntad del PP de pasar de puntillas sobre la cuestión provida», sentenciaban.
Se aplicará «respetando el marco legal»
Desde Cibeles, aunque sostienen mantener una postura a favor de la vida, han mostrado discrepancias «con parte del discurso de Vox», como comentaba el alcalde José Luis Martínez-Almeida. De hecho, en el mismo pleno, el PP propuso una enmienda similar —rechazada por Vox— que eliminaba, sin embargo, el carácter obligatorio de la proporción de información.
El primer edil madrileño, que se refería al aborto como una «intervención quirúrgica», decía entender el querer «dar información a las mujeres sobre las consecuencias que se pueden derivar» de ella. «Me extraña que alguien se oponga a que se pueda dar información cuando se tiene que tomar una decisión tan complicada y tan difícil», apostillaba.
Igualmente, la vicealcaldesa Inma Sanz, contaba que se cumplirá con lo aprobado en el pleno «respetando el marco legal del ordenamiento jurídico». Ahora, la pelota está en el tejado del PP, cuyos servicios técnicos y jurídicos se encuentran estudiando la proposición.
Mientras tanto, la izquierda ha saltado en bloque contra esta medida. Tanto la eurodiputada Irene Montero (Podemos) y las ministras Mónica García (Más Madrid) y Ana Redondo (PSOE) han arremetido contra ella. De la misma forma, tanto Sanidad como Igualdad estudiarán impugnar la iniciativa, calificada por el ministro para la Transformación Digital, Óscar López, como «aberrante».