El exjefe de ETA, Garikoitz Aspiazu, Txeroki, a su salida de la prisión de Martutene, en San Sebastiá
Las víctimas del terrorismo, tras el respaldo de la Fiscalía a la semilibertad de Txeroki: «Le tratan como un héroe»
La asociación pone el acento, además, en el papel institucional de la Fiscalía durante la ejecución de las condenas
El respaldo de la Fiscalía de la Audiencia Nacional a la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario al exjefe militar de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, que le permite disfrutar de un régimen de semilibertad, ha provocado una dura reacción por parte de las asociaciones de víctimas del terrorismo. El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha expresado su «profunda decepción» con la posición del Ministerio Público, al que acusa de renunciar a su obligación de velar por el derecho a la justicia de las víctimas en la fase de ejecución de las condenas.
En un comunicado, Covite rechaza de forma tajante la valoración realizada por la Fiscalía, que avala la semilibertad de Txeroki basándose en su supuesto «compromiso serio, riguroso e irrevocable» con las víctimas de ETA y en su participación en programas de justicia restaurativa. A juicio del colectivo, esa apreciación «no se corresponde en absoluto con la realidad» y resulta incompatible con los hechos observados desde que se le concedió el beneficio penitenciario.
Según denuncia la asociación, lejos de apreciarse una desvinculación del entramado político y social de la izquierda abertzale, lo que se está produciendo es «justo lo contrario». La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, sostiene que el entorno de ETA «sigue apoyándole y protegiéndole», hasta el punto de facilitarle desplazamientos desde el centro penitenciario, lo que, en su opinión, evidencia que no existe un arrepentimiento real ni una ruptura efectiva con el mundo que legitimó la violencia terrorista. «Le tratan como un héroe», resume Ordóñez.
Para el colectivo, este respaldo público deslegitima la tesis de la Fiscalía sobre una evolución favorable hacia la reinserción. Covite subraya que, cuando un preso de ETA rompe de manera auténtica con la izquierda abertzale, es apartado de inmediato de sus estructuras de apoyo, algo que no está ocurriendo en el caso del exdirigente de la banda.
La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez
La asociación pone el acento, además, en el papel institucional de la Fiscalía durante la ejecución de las condenas. Recuerda que, en esta fase, las víctimas ya no pueden mantenerse personadas en los procedimientos, por lo que el Ministerio Público se convierte en la única institución encargada de defender su derecho a la justicia. «Sentimos una profunda decepción y abandono», denuncia Ordóñez, quien reprocha a la Fiscalía que se sitúe «abiertamente con los asesinos» de sus familiares.
Covite también critica el tratamiento excepcional que, a su juicio, se ha dado a este caso desde el punto de vista de la comunicación pública. Según el colectivo, en otros supuestos de presos de ETA beneficiados con el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario la Fiscalía no ha hecho públicos sus criterios de valoración, algo que sí ha ocurrido ahora por tratarse de un terrorista especialmente mediático. El contenido de esa nota de prensa, añaden, supone «una burla y un insulto» para las víctimas, que aseguran no haber recibido ninguna petición de perdón por parte de Txeroki.