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SPedro Sánchez a su llegado a Colombia y exhibiendo una guayaberaEFE

Guayaberizados

El decálogo del uso de la guayabera española

Pedro Sánchez no ha acertado al combinar la clásica prenda con el resto de su atuendo en su visita a Colombia

La guayabera recupera su lugar en el guardarropa español y se ha convertido «de facto» en la etiqueta tropical por excelencia en Hispanoamérica. Esta prenda eminentemente española –manque le pese a más de un país– ha cobrado brío en los últimos años, si bien en las reuniones iberoamericanas no siempre se combina con acierto.

En la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeño (CELAC) con la UE, la guayabera está dando mucho que hablar como atuendo casi oficial. Pero ni su origen ni el modo de combinarla son acertados en general en estas reuniones. Pedro Sánchez, cual creadora de contenido de moda, ha preguntado en TikTok por qué tanta gente hablaba de su guayabera, cuando aún no había tenido lugar ni un solo comentario. Para contrastar su video selfie, ofrecemos este decálogo del uso de una prenda históricamente andaluza y refrescante para altas temperaturas. A ver si nos ponemos de acuerdo.

El Rey Felipe VI luciendo en 2014 una guayaberaEuropa Press

  1. La guayabera es una camisa de lino o algodón con cuatro bolsillos con alforzas verticales a ambos lados, por detrás y por delante, ligera en su consistencia e ideal para zonas de calor y humedad.
  2. Se cuenta que la guayabera, sahariana española o cubana la inventó una familia de origen español emigrada a Cuba en el siglo XVIII. Con un tejido sencillo, la mujer del primer usuario, un alfarero andaluz llamado Joselillo Pérez, se ocupó de que él «gachó» fuese por la calle fresco, cómodo y con espacio para el tabaco en los bolsillos. Encarnación Núñez, porque así se llamaba su mujer, costurera avezada, consiguió que Joselillo luciese elegante en aquella Cuba que era España por aquel entonces.
  3. En pleno siglo XXI, la guayabera –que en Andalucía presidía el guardarropa masculino veraniego hasta los años 70 del siglo XX– toma de nuevo el sitio que nunca debió perder.
  4. El Ayuntamiento de Miami hizo oficial el uso de la guayabera para los funcionarios, liberándolos del calor y del estilo rígido anglosajón de americana y corbata. La camisa llamada en Andalucía «cubana» o «sahariana», se ha convertido en la prenda colonial hispánica del verano, extendiéndose su uso desde hace décadas de España a Cuba y de Filipinas a Venezuela.
  5. Llamada así porque en sus bolsillos se podían llevar guayabas (o los puros, con más frecuencia), la guayabera es una blusa que se lleva por fuera del pantalón, con cómodas aberturas laterales y puede llevar martingala trasera en los hombros. Su largo es hasta debajo de las caderas, y no bajo la cintura, como la ha llevado Sánchez en Colombia. Claro que no es él el único que se confunde, pero si el que peor la lleva, que teniendo en cuenta su altura es una pena.
  6. En ocasiones se le puede añadir algún bordado pero es habitualmente es lisa y blanca o cruda. Durante el día combina mejor con pantalones de pinzas beige o de color khaki, o bien con chinos o bermudas en plan muy de sport. Pero de día nunca con pantalón negro brillante de traje oscuro, tal y como la ha llevado Sánchez en Colombia. Aunque lo hagan los demás: pongámonos de acuerdo en un atuendo afortunado. También se pueden escoger guayaberas azules, verdes o color arena y son combinables con pantalones de tejidos frescos de distintos tonos medios: no tiene lógica llevar una camisa veraniega con un pantalón invernal, claro está.
  7. La sofisticación del lino o de la manga larga, es opuesta a la simplicidad de las guayaberas de manga corta o en algodón. Si se lleva con dos únicos bolsillos inferiores y en blanco, se convierte en una prenda equivalente a un esmoquin hispano para la tarde-noche en países iberoamericanos, a combinar con pantalones grises o azul oscuros. Pero no hay que confundir la guayabera con el liqui-liqui, la prenda colombiana - venezolana de cuello mao con la que Gabriel García Márquez recogió su premio Nobel, más con pinta de haberse levantado de la cama en pijama que de otra cosa.
  8. El Rey Don Juan Carlos ha sido el que mejor ha llevado la guayabera en sus veranos o en sus encuentros hispanoamericanos, siempre con los pantalones claros y un calzado marrón o menos formal que en un evento europeo. En momentos menos vestidos, combinar la guayabera con unos mocasines es adecuado y va bien.
  9. Con un amplio mercado emergente en España –de Madrid a Canarias– , Venezuela, México, Panamá, el caribe colombiano, Ecuador, Dominicana, Filipinas y Puerto Rico, diversos países africanos y los Emiratos Árabes se suman ahora a la apuesta en una prenda que va desde los 40 a los 600 euros y que han llevado desde Carter a Reagan, de Fidel Castro a Lula da Silva, y del Rey de España a Rajoy.
  10. En general, y para que conste, un dirigente de cualquier nacionalidad suele escoger visitar otro país con su propio atuendo formal y de etiqueta. No se visten los reyes de kimono para visitar el Japón, pero si viajan de muchos países asiáticos con atuendo occidental. La realidad es que los españoles pueden utilizar en viajes oficiales el traje o si se tercia y pega, también la guayabera, porque más nuestra no puede ser.