Casco antiguo y catedral de Amiens.
La encantadora ciudad de Francia donde nació Emmanuel Macron y vivió Julio Verne
La ciudad natal del presidente de Francia alberga la catedral más grande de Francia y la casa donde Verne escribió alguna de sus grandes novelas
La ciudad de Francia donde nació su actual presidente, Emmanuel Macron, es la capital del departamento de Somme, en la Alta Francia, al norte, en la antigua región denominada Picardía. Es una ciudad pequeña pero encantadora que se puede recorrer fácilmente a pie. Con canales bordeados de flores, una catedral monumental y un animado ambiente universitario, esta pequeña joya del norte francés combina historia, arte y vida tranquila.
Amiens es otra de esas sorpresas que guarda Francia, una joya que combina arte, historia y vida tranquila
Ubicada a solo una hora en tren desde París, Amiens es otra de esas sorpresas que Francia guarda con discreción. Además de ser la ciudad natal del presidente Macron, es también el lugar donde Julio Verne imaginó y escribió algunas de sus novelas fantásticas. También alberga la considerada como la catedral más grande Francia y una de las más imponentes de Europa: de estilo gótico, su volumen interior se estima en unos 200.000 metros cúbicos, su superficie de cubierta es de aproximadamente 7.700 metros cuadrados, su longitud exterior alcanza los 145 metros y tiene una altura interior de 42 metros.
La catedral y el cráneo de San Juan Bautista
Catedral de Amiens.
Dominando el casco antiguo se alza la Catedral de Nuestra Señora de Amiens, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO y considerada la más grande de Francia. Además de impresionar por sus proporciones exteriores e interiores, cientos de estatuas decoran su fachada. Esta obra maestra del gótico francés fue construida en el siglo XIII sobre otra anterior de estilo románico que fue destruida por un incendio.
Cráneo de San Juan Bautista traído a Amiens en 1206 de la Cuarta Cruzada a Constantinopla.
La Catedral de Notre-Dame de Amiens es asimismo famosa por albergar lo que se considera la reliquia principal de San Juan Bautista, que llegó a la ciudad en el siglo XIII. Esta reliquia principal es la cabeza o, más precisamente, parte del cráneo de San Juan Bautista. Se cree que fue traída a Amiens en el año 1206 por Wallon de Sarton, un canónigo de Picardía que participó en la Cuarta Cruzada y la trajo desde Constantinopla. La llegada de esta preciada reliquia fue lo que impulsó y justificó la construcción de la magnífica catedral gótica que vemos hoy.
La casa donde soñó Julio Verne
La mansión privada de Julio Verne en Amiens.
A pocos minutos de la catedral se encuentra la Maison de Jules Verne, una elegante mansión de ladrillo rojo con una singular torre donde el genial escritor vivió durante casi dos décadas. Allí escribió algunas de sus obras más célebres, entre ellas Veinte mil leguas de viaje submarino y Miguel Strogoff. La visita permite recorrer su despacho, su biblioteca repleta de mapas y globos terráqueos y hasta la torre donde imaginaba sus aventuras literarias. Una visita imprescindible para los amantes de la literatura y la curiosidad científica.
Los jardines flotantes de Amiens
Los «hortillonnages» o jardines flotantes de Amiens.
Pero Amiens no solo es historia: es también naturaleza. Los hortillonnages (un entramado de jardines flotantes que se extienden por más de 300 hectáreas) son su pulmón verde. Se recorren en pequeñas barcas de madera por canales llenos de nenúfares, sauces y flores de temporada. En verano, artistas locales instalan aquí esculturas y exposiciones al aire libre, creando un bonito escenario entre el arte y la naturaleza.
Canales, terrazas y vida tranquila
Barrio de Saint-Leu con casas tradicionales frente al canal del río Somme.
Por su parte, el barrio de Saint-Leu, con sus casas de colores reflejadas en el agua, concentra el alma bohemia de Amiens. Cafés con terrazas junto al canal, tiendas de artesanía y galerías de arte hacen de esta zona un lugar perfecto para desconectar. Por la noche, el ambiente universitario anima las calles y los restaurantes ofrecen especialidades locales como la ficelle picarde (una especie de crêpe rellena) o los famosos dulces macarons d’Amiens.
Escapada perfecta desde París
Otra bonita imagen del barrio de Saint-Leu y sus terrazas frente al río Somme.
Amiens se encuentra a 120 kilómetros al norte de la capital francesa y se llega cómodamente en tren en poco más de una hora. Es ideal para una escapada de fin de semana o una parada cultural en ruta hacia Normandía o la costa del Canal de la Mancha. Su tamaño permite recorrerla a pie y disfrutar sin prisas de sus plazas, mercados y paseos junto al río Somme. Una muy buena combinación de ciudad pequeña con gran patrimonio monumental y una agradable visita a una Francia más auténtica y menos turística.