Rosewood Hong Kong
Asia copa los premios a los mejores hoteles del mundo y España se queda fuera por primera vez
El Rosewood de Hong Kong se coronó anoche en Londres como el mejor hotel del mundo en la edición 2025 de The World’s 50 Best Hotels, seguido por el Four Seasons y el Capella, ambos en Bangkok
La gala de The World’s 50 Best Hotels, celebrada anoche en Old Billingsgate de Londres, consagró a Asia como la gran ganadora de la hotelería mundial. El Rosewood Hong Kong se coronó como el mejor hotel del mundo en la edición 2025, seguido por el Four Seasons Bangkok at Chao Phraya River y el Capella Bangkok, hotel que en la edición del pasado año ocupó la pole position. Un podio íntegramente asiático que refleja el vigor de las economías orientales y la consolidación de su liderazgo en el lujo contemporáneo. En el Top 10 se sitúan seis hoteles asiáticos, una cifra que confirma el alcance global de este fenómeno.
Asia no solo es la región con más hoteles en la lista, que se reparten en diferentes partes de su geografía, como Japón, China, Indonesia, Singapur o Tailandia, acaparando un total de diecisiete, sino que también es la que concentra el mayor número de grupos premiados. Los nombres de Rosewood, Mandarin Oriental, Capella, Aman y Dorchester Collection fueron ayer varias veces mencionados, simbolizando este dominio con proyectos ambiciosos y sofisticados que son exponente de la pujanza de estas economías, de su visión empresarial y de la renovación de su impecable sentido de la hospitalidad y del servicio.
Rosewood Hong Kong
El flamante nuevo mejor hotel del mundo, el Rosewood Hong Kong, lleva en realidad el nombre y el sello personal de Sonia Cheng, presidenta del grupo. Inaugurado en 2019, el hotel ocupa un rascacielos de aspecto futurista de setenta y cinco plantas frente a la bahía de Hong Kong. Cheng quiso que en la ciudad sede del grupo se alzara su nuevo buque insignia, una apuesta personal y una demostración de lo que su firma es capaz de crear en un lugar que ya cuenta con referencias tan emblemáticas como The Peninsula o el Mandarin Oriental. Rosewood, a juicio de los expertos, es hoy el grupo de lujo más dinámico del mundo y una de las nuevas referencias internacionales del sector. En España es conocido por el Rosewood Villa Magna de Madrid y por un futuro proyecto previsto en Cáceres.
Director del Rosewood Hong Kong
Los considerados cincuenta mejores hoteles del mundo reflejan un grupo heterogéneo donde conviven las grandes viejas damas de la hotelería con nuevas direcciones que marcan el pulso de una nueva generación de lujo. Entre los primeros destacan el Sacher de Viena, The Mark de Nueva York, el Bel-Air de Los Ángeles, el Mandarin Oriental de Hong Kong, el Hotel de París de Monte Carlo, The Connaught de Londres, Il Pellicano en la costa toscana, el Taj Mahal Palace de Bombay y los parisinos Crillon y Le Bristol. Estas instituciones legendarias se codean con aperturas recientes como The Lana de Dubái, Janu Tokyo o el flamante Bulgari Roma, ejemplos de una nueva hotelería que combina diseño, sofisticación y visión contemporánea.
En estas nuevas geografías del lujo destaca Dubái, que consigue situar nada menos que tres hoteles entre los cincuenta mejores del mundo —The Lana, Atlantis The Royal y Jumeirah Mars Al Arab—, es decir, los mismos que una ciudad como París, que coloca Le Bristol, Cheval Blanc y el Hôtel de Crillon. Por encima se sitúa Londres, con cuatro direcciones —Claridge’s, The Connaught, The Emory y Raffles London at The OWO—, algo que algunos especialistas interpretan con cierto sesgo, por tratarse de una ciudad especialmente frecuentada por el jurado internacional. Hay que mencionar también a Marrakech, que logra situar dos hoteles en la lista: La Mamounia, la gran dama clásica de la ciudad, y Royal Mansour, la refinada creación personal del rey Mohamed VI, que aparece en un meritorio puesto número 13 y se lleva también el galardón al mejor hotel de África.
Four Seasons Bangkok
El país de habla hispana mejor posicionado en esta edición es México, que logra nada menos que cuatro hoteles en el Top 50 frente a la ausencia total de España: Chablé Yucatán, Maroma, Las Ventanas al Paraíso y One & Only Mandarina. En las dos ediciones anteriores, España sí había logrado situar alguno de sus hoteles entre los cincuenta mejores del mundo. En la lista inaugural, en 2023, figuraron el Four Seasons Madrid y el Six Senses Ibiza, mientras que en la segunda edición, celebrada el año pasado, repitió el Four Seasons Madrid, considerado una de las grandes aperturas del lujo europeo. En la presente edición, ninguno de los hoteles españoles ha alcanzado el Top 50, pero este año la organización ha introducido una nueva lista ampliada del 51 al 100, publicada hace unos días, en la que figuran el Four Seasons y el Mandarin Oriental Ritz Madrid. La capital, por tanto, es la única ciudad española con presencia en esta clasificación extendida.
Four Seasons Bangkok
Entre los nombres propios de la noche destacó el de Ian Schrager, el fundador del concepto de hotel lifestyle y figura determinante de la hotelería moderna, que recibió el premio Icon, un reconocimiento que muchos comparan con un Oscar honorífico. Aunque no asistió a la gala, apareció en una gran pantalla en el escenario para agradecer el galardón, que recogió en su nombre su hija Sophie Schrager. También subió al escenario el español Alejandro Reynal, presidente y consejero delegado de Four Seasons Hotels and Resorts, reconocido por los especialistas que votan como el mejor grupo hotelero del mundo.
La tercera gran protagonista fue Valentina De Santis, propietaria de Passalacqua, la joya del lago de Como que fue premiada hace dos años como mejor hotel del mundo en esta misma lista. Este año, visiblemente emocionada, subió al escenario para recoger el galardón al Mejor Boutique Hotel del Mundo y al Mejor Hotel de Europa, mientras su establecimiento se mantenía en la cuarta posición del ranking. Heredera de una familia con larga tradición hotelera, propietaria también del Grand Hotel Tremezzo, De Santis ha convertido Passalacqua en un refugio de historia, belleza y gusto por el detalle excepcional.