Calle medieval en el pueblo de Culla (Castellón)

Calle medieval en el pueblo de Culla (Castellón)Getty Images

La Ruta del Maestrazgo en Castellón, por castillos y pueblos medievales de leyenda templaria

Los castillos del Maestrazgo conforman una ruta histórica y monumental que permite entender la importancia de esta comarca en la Edad Media. Un viaje directo, histórico y poco transitado por una de las comarcas más singulares de España

El Maestrazgo de Castellón es una comarca de interior, montañosa y poco poblada, situada al norte de la provincia y marcada por su papel estratégico durante la Edad Media. Tras la conquista cristiana del siglo XIII, este territorio se convirtió en una zona de frontera clave para la Corona de Aragón, articulada en torno a castillos situados en puntos elevados desde los que se controlaban caminos, pasos naturales y valles.

Muchas de estas fortalezas estuvieron vinculadas primero a los templarios y, tras su disolución, a la Orden de Montesa

Muchas de estas fortalezas estuvieron vinculadas primero a los templarios y, tras su disolución, a la Orden de Montesa, creada precisamente para administrar y defender estas tierras. Hoy el Maestrazgo conserva uno de los conjuntos de castillos y pueblos fortificados más coherentes de España, en un entorno natural casi intacto y lejos de los grandes flujos turísticos.

Morella

Pueblo de Morella, en el Maestrazgo de Castellón

Pueblo de Morella, en el Maestrazgo de CastellónGetty Images/TONO BALAGUER

La ruta para conocer este legado puede comenzar en Morella, el gran referente monumental del Maestrazgo. Su castillo, uno de los más espectaculares del Mediterráneo interior, corona una ciudad completamente amurallada y resume por sí solo la importancia histórica de la zona. La fortaleza, de origen islámico y ampliada tras la conquista cristiana, fue plaza estratégica durante siglos y escenario de conflictos medievales, guerras carlistas y episodios decisivos de la historia valenciana.

Castillo de Morella

Castillo de MorellaGetty Images/Graham Heywood

La visita al castillo de Morella permite recorrer murallas, torres y dependencias militares, y ofrece una lectura muy clara del territorio desde lo alto. El casco histórico de Morella, con sus calles empinadas y edificios góticos, es parada imprescindible y un buen lugar para degustar la cocina local y también para pasar la noche si se quiere dividir la ruta en dos días.

Culla

Ruinas del castillo medieval de Culla

Ruinas del castillo medieval de CullaGetty Images

Desde Morella, la siguiente parada es Culla, por una carretera que atraviesa uno de los paisajes más representativos del Maestrazgo: sierras suaves, barrancos y masías aisladas. Culla es un pequeño pueblo declarado Bien de Interés Cultural, con un casco histórico muy bien conservado. En lo alto se encuentran los restos de su castillo, de origen andalusí, integrado en el sistema defensivo medieval de la comarca. Aunque la fortaleza no se conserva completa, su emplazamiento ayuda a entender la lógica militar del territorio. El paseo por el pueblo, breve pero muy interesante, permite ver tramos de muralla, antiguas casas nobles y la estructura compacta típica de las villas fortificadas.

Ares del Maestre

Ares del Maestre

Ares del MaestreGetty Images/CRISTIAN BAITG

El siguiente salto es corto pero significativo: Ares del Maestre. Aquí el castillo ocupa la cima de una gran muela rocosa que domina todo el entorno. Fue uno de los primeros enclaves conquistados por Jaime I en 1232 y tuvo un papel destacado como bastión defensivo en la zona. Se conservan lienzos de muralla y restos de la torre del homenaje, además de estructuras excavadas en la roca. La subida es sencilla y las vistas explican por qué este lugar fue clave durante la Reconquista. El pueblo, pequeño y tranquilo, mantiene su trazado medieval y es una de las paradas más auténticas de la ruta.

Villafranca del Cid

Casas de Villafranca del Cid

Casas de Villafranca del CidGetty Images/TONO BALAGUER

Desde Ares, la carretera conduce a Villafranca del Cid, una localidad algo mayor que funciona como buen final de etapa. Villafranca no tiene un castillo dominante como los anteriores, pero sí un importante conjunto histórico, con portales, edificios góticos y una trama urbana que refleja su pasado medieval.

Museo de la Piedra en Seco en Villafranca del Cid

Museo de la Piedra en Seco en Villafranca del CidTurismo Comunidad Valenciana

Aquí merece la pena visitar el casco antiguo y, si se dispone de tiempo, el Museo de la Piedra en Seco, que explica una de las técnicas constructivas tradicionales más características del Maestrazgo. Es también un buen punto para comer o dormir, con varios alojamientos rurales y restaurantes centrados en producto local.

Puerta de entrada al casco histórico de Culla

Puerta de entrada al casco histórico de CullaGetty Images/Ana del Castillo

Esta ruta por los castillos del Maestrazgo de Castellón se puede hacer cómodamente en uno o dos días, con trayectos cortos y visitas bien combinadas. Más allá de cada fortaleza concreta, lo interesante es la lectura conjunta del territorio: castillos integrados en pueblos, arquitectura defensiva adaptada al relieve y un paisaje que apenas ha cambiado desde la Edad Media. Un viaje directo, histórico y muy poco masificado por una de las comarcas más singulares del interior de la Comunidad Valenciana.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas