Visita a una bodega en Moldavia

Visita a la bodega Cricova en MoldaviaTurismo de Moldavia

Moldavia impulsa más de 1.500 kilómetros de rutas del vino para atraer a los turistas españoles

El pequeño país del Este de Europa cuenta con una de las mayores superficies de viñedo por habitante del mundo y también está creciendo como destino de turismo médico

Es pequeño y fácil de recorrer, no tiene salida al mar, ni grandes cadenas hoteleras, ni monumentos mundialmente famosos; es difícil de ubicar, encajado como está entre Rumanía y Ucrania, y es uno de los destinos menos visitados de Europa. Pero ahí reside parte de su encanto, porque Moldavia es un tesoro por descubrir, un país hospitalario y lleno de historia y naturaleza y, lo más sorprendente, con una cultura vinícola sin igual.

Moldavia presentó en Fitur más de 1.560 kilómetros de itinerarios enológicos integrados en la red europea Iter Vitis

En una oferta turística muy dirigida al viajero español, Moldavia presentó en la pasada Feria Internacional de Turismo (Fitur) celebrada en Madrid más de 1.560 kilómetros de itinerarios enológicos integrados en la red europea Iter Vitis, unas rutas del vino mediante las cuales el país propone a los viajeros descubrir un destino diferente a través de bodegas, paisajes rurales, gastronomía local y tradiciones vivas.

La 'bodega' de la URSS

Moldavia es uno de los países con más viñedos por habitante del planeta.

Moldavia es uno de los países con más viñedos por habitante del planeta.Turismo de Moldavia

El enoturismo es uno de los activos más sólidos del turismo moldavo y constituye una seña de identidad reconocida a nivel europeo. Con apenas 2,5 millones de habitantes, Moldavia es uno de los países con más viñedos por habitante del planeta. Se estima que cuenta con cuatro hectáreas de viñedo por cada cien personas (unos 400 metros cuadrados por habitante). Por algo este país fue considerado en su momento como la bodega de la antigua Unión Soviética.

Desde 2020, Moldavia forma parte de las Rutas Culturales Europeas y cuenta con regiones vitivinícolas como Codru, Valul lui Traian y Ștefan Vodă, donde variedades autóctonas como Fetească Albă, Fetească Regală, Fetească Neagră y Rară Neagră están ganando una creciente proyección internacional, conectando patrimonio cultural, territorio y experiencia gastronómica.

Red de túneles subterráneos

Túneles de la bodega Mileștii Mici.

Túneles de la bodega Mileștii Mici.Myrabella

La joya vinícola del país es la bodega Mileștii Mici, inscrita en el Libro Guinness de los Récords por albergar la colección de vinos más grande del planeta: más de 1,5 millones de botellas repartidas en una red de túneles subterráneos de más de 200 kilómetros, de los cuales 55 son visitables. Otras bodegas famosas del país son las de Castel Mimi, Purcari o Cricova. En esta última, también subterránea y famosa por su vino espumoso, se dice que el cosmonauta Yuri Gagarin se perdió en sus túneles durante horas tras una generosa cata.

Bodega y resort Castel Mimi en Moldavia

Bodega y resort Castel Mimi en MoldaviaGetty Images/iStockphoto

Oferta en crecimiento

Moldavia quiere ahora despegar como un destino europeo emergente, con un modelo turístico centrado en las experiencias, la sostenibilidad y el contacto con el entorno local. Su paisaje rural, su artesanía y su patrimonio cultural se apoyan en una infraestructura en crecimiento, con una red de explotaciones de agroturismo y bodegas que conforman un ecosistema turístico en constante evolución.

Según Ana Sandra, directora interina de la Oficina Nacional de Turismo de Moldavia, el país «invita a descubrir un destino donde los paisajes de viñedos, la hospitalidad local, las tradiciones y el patrimonio cultural se combinan para crear experiencias memorables, tanto en el entorno rural como en la capital, Chișinău». La capital moldava es otro reto por descubrir. Si bien no conquista mucho a primera vista, cuenta con amplios bulevares, arquitectura del siglo XIX, museos y una escena gastronómica en crecimiento.

Además de las rutas del vino, la oferta de Moldavia se completa con propuestas de agroturismo y naturaleza, con más de 400 kilómetros de rutas de senderismo, ciclismo y kayak, así como con citas culturales singulares como el Festival DescOpera, un destacado evento internacional de ópera y música clásica al aire libre que se celebra anualmente, generalmente en la segunda semana de junio, en el anfiteatro natural de Orheiul Vechi (Butuceni).

El turismo médico

Vista de Chisináu, la capital de Moldavia.

Vista de Chisináu, la capital de Moldavia.Wikimedia Commons

Y una última apuesta de este singular país es que, además del turismo vacacional y enológico, y también el de eventos y congresos, está impulsando el turismo médico. Según Elena Stepanov, directora ejecutiva de la Asociación Nacional de Turismo Receptivo y Doméstico de Moldavia, «nuestros servicios competitivos, instalaciones modernas y una atención personalizada están atrayendo a muchos pacientes internacionales». Algunas fuentes señalan que Moldavia destaca por ofrecer tratamientos de alta calidad especialmente en odontología, estética y fertilidad a precios hasta un 70 % más bajos que en Europa Occidental.

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