Vista de la ciudad medieval de Carcasona
7 ciudades del sur de Francia que deberías visitar al menos una vez en la vida
Solo hay que «saltar» los Pirineos para descubrir un abanico de poblaciones llenas de encanto, desde villas medievales hasta la costa del glamour. De lo mejor de Francia está en el sur del país, aquí al lado
El sur de Francia tiene algo magnético para el viajero español. Está lo bastante cerca como para una escapada en coche o un vuelo corto, pero lo suficientemente lejos como para sentirse en otro mundo: murallas medievales, palacios papales, mercados provenzales y paseos frente al Mediterráneo. Estas cinco ciudades concentran lo mejor de Occitania y la Provenza y son, cada una a su manera, inolvidables.
Carcasona
Ciudadela medieval de Carcasona
Hay lugares que parecen diseñados para despertar la imaginación y Carcasona es uno de ellos. Su ciudadela medieval, con más de tres kilómetros de murallas y 52 torres, es una de las fortalezas mejor conservadas de Europa y Patrimonio Mundial de la UNESCO. Pasear por la Cité al atardecer, cuando la piedra adquiere tonos dorados, es una experiencia para recordar.
Más allá de la postal, la ciudad permite descubrir la historia de los cátaros, recorrer viñedos del Languedoc y dormir dentro de un recinto amurallado. Desde Barcelona se llega en poco más de tres horas por carretera, lo que la convierte en una escapada perfecta de fin de semana.
Aviñón
Vista aérea de la ciudad de Aviñón
Pocas ciudades pueden presumir de haber sido capital de la Cristiandad. En el siglo XIV, varios Papas trasladaron aquí la sede pontificia, dejando como legado el imponente Palacio de los Papas, una de las construcciones góticas más importantes del mundo. Su silueta domina el casco histórico, compacto y fácil de recorrer a pie.
El famoso puente de Saint-Bénézet sobre el Ródano, las plazas sombreadas y la proximidad a los campos de lavanda del Luberon convierten Aviñón en un destino cultural y sensorial. En verano, además, el Festival de Teatro llena la ciudad de vida y atrae a miles de visitantes.
Niza
Promenade des Anglais en Niza
Si el sur de Francia tuviera una postal icónica, probablemente sería la Promenade des Anglais de Niza. La ciudad combina el azul intenso del Mediterráneo con fachadas elegantes, herencia de su pasado italiano y de su época dorada como destino aristocrático.
El casco antiguo (Vieux Nice) es un laberinto de calles coloridas, mercados como el de Cours Saleya y pequeñas trattorias donde probar la socca o la pissaladière. Además, Niza es una base excelente para explorar la Costa Azul: desde aquí se puede llegar fácilmente a Mónaco, Èze o Cannes.
Montpellier
Plaza de la Comedia en Montpellier
Menos conocida para el viajero español que otras ciudades francesas, Montpellier sorprende por su energía joven y su mezcla de historia y modernidad. Su plaza de la Comedia es el corazón social, mientras que el casco antiguo esconde patios, mansiones y calles estrechas llenas de vida.
La ciudad también presume de arquitectura contemporánea en barrios como Antigone y de su cercanía al Mediterráneo, con playas a pocos kilómetros. Es una alternativa interesante para quienes buscan un sur de Francia más auténtico y menos masificado.
Aix-en-Provence
La Cours Mirabeau en Aix en Provence
Elegante y luminosa, Aix-en-Provence respira arte y calma. Aquí nació Paul Cézanne, y la montaña Sainte-Victoire, que tantas veces pintó, sigue dominando el paisaje. El Cours Mirabeau, flanqueado por plátanos y palacetes, invita a detenerse en una terraza y dejar pasar el tiempo.
Sus fuentes, mercados y calles de tonos pastel resumen la esencia de la Provenza más refinada. Es un destino ideal para una escapada romántica o como punto de partida para recorrer pueblos cercanos y campos de viñedos.
Toulouse
Basílica de Saint-Sernin en Toulouse
Conocida como la «ciudad rosa» por el color de sus ladrillos, Toulouse combina patrimonio medieval, ambiente universitario y una potente identidad cultural. La plaza del Capitolio es el corazón monumental, mientras que la basílica de Saint-Sernin es parada obligada en el Camino de Santiago en Francia.
A orillas del río Garona, la ciudad ofrece bonitos paseos al atardecer, mercados animados y una escena gastronómica en alza. Y también una Ciudad del Espacio para los aficionados a la aviación y la exploración de otros planetas. Además, su aeropuerto y la conexión ferroviaria con España la convierten en una escapada cómoda.
Lourdes
La espectacular Basílica del Rosario en el Santuario de Lourdes
Uno de los grandes centros de peregrinación del mundo. Cada año millones de visitantes acuden al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, levantado en torno a la gruta de Massabielle, donde Bernadette Soubirous afirmó haber presenciado dieciocho apariciones de la Virgen María en 1858 y donde, bajo las indicaciones de la Virgen, descubrió una fuente de agua actualmente considerada milagrosa. Para el público español sigue siendo un lugar con fuerte carga emocional.
Gruta de Massabielle, el lugar de las apariciones
Más allá del componente religioso, la ciudad está enclavada en un entorno natural privilegiado, a las puertas de los Pirineos franceses, lo que permite combinar espiritualidad y naturaleza.