Varios cóndores pasan frente a los visitantes del Mirador de la Cruz del Cóndor
La Cruz del Cóndor, el mirador más increíble de América, en el Cañón del Colca de Perú
Es el mejor palco de los Andes peruanos, ubicado en el Valle del Colca, a casi 3.800 metros de altitud. La Cruz del Cóndor es uno de los lugares más increíbles de Perú un mirador natural donde, literalmente, «el cóndor pasa» muy cerca
Si hay un lugar que justifica por sí solo un viaje al sur de Perú, ese es la Cruz del Cóndor. Situado en el corazón del Valle del Colca, a unos 3.800 metros sobre el nivel del mar, este mirador es el punto geográfico donde mejor se entiende la magnitud de la cordillera andina.
El mirador se sitúa en un tramo donde el Cañón del Colca, uno de los más profundos del mundo, se muestra especialmente vertical
El mirador se sitúa en un tramo donde el Cañón del Colca, uno de los más profundos del mundo, se muestra especialmente vertical. Desde aquí, el desnivel visible alcanza aproximadamente los 1.200 metros hasta el fondo, donde discurre, como un reguerillo visto desde aquí, el río Colca. No es la zona más profunda del cañón, que supera los 3.400 metros en otros puntos, pero sí una de las más accesibles y con mejor perspectiva.
El rey de los Andes
Mirador la Cruz del Cóndor, sobre el Cañón del Colca
El nombre del mirador rinde homenaje al espectacular animal que domina los cielos y las cumbres de los Andes. Este es el territorio del cóndor andino (Vultur gryphus), una de las aves voladoras más grandes del planeta, con una envergadura que alcanza los tres metros. Desde el mirador, si hay suerte, se puede ver pasar a algunos ejemplares desde bastante cerca. La Cruz del Cóndor es uno de los mejores sitios de Sudamérica para observar esta especie en libertad. Algunos visitantes dicen que algunos guías locales amenizan la espera del gran buitre con los acordes de la popular canción El cóndor pasa, melodía del compositor peruano Daniel Alomía Robles que es Patrimonio Cultural de la Nación.
La cruz y el cóndor
Otro elemento que hace especial a este mirador es el viento. Por las mañanas, el sol calienta el fondo del cañón, generando corrientes térmicas ascendentes. Los cóndores aprovechan este aire caliente para subir en espiral sin apenas mover las alas. Esto hace que, en determinadas horas, pasen cerca del mirador, a una altura similar a la de los visitantes. Verlos planear casi a la altura de los ojos, con el sonido del aire cortado por sus plumas, es una experiencia tanto física como visual (y para algunos, que siempre los hay, espiritual).
Información práctica
Cóndor de los Andes
Desde el punto de vista práctico, el mejor momento para la visita es entre las 8 y las 10 de la mañana. Es cuando las condiciones del aire favorecen la actividad de las aves. Más tarde, cuando el aire se enfría o las corrientes cambian, la probabilidad de avistamiento disminuye de forma notable. Y hay que tener en cuenta la altura del mirador, a casi 4.000 metros, y combatir el posible soroche o mal de altura con una aclimatación previa a esas altitudes.
Mujeres locales junto al Mirador de la Cruz del Cóndor
La ruta lógica para llegar hasta la Cruz del Cóndor parte desde Chivay, el pueblo principal del valle, a unos 160 kilómetros de Arequipa y que está luego a unos 50 de distancia del mirador por una carretera que bordea precipicios y terrazas de cultivo preincas que siguen en uso. Es un viaje de aproximadamente una hora y media por el estado de la ruta y las curvas y que requiere madrugar, pero que ofrece la recompensa de ver una naturaleza de las que quitan el hipo, uno de los cañones más profundos del mundo y al ave más icónica de la América andina.