Paisaje urbano de Villena y su castillo de la Atalaya (Alicante)
Castillos del Vinalopó, la última frontera de las fortalezas medievales de Alicante
El río Vinalopó dibuja una ruta medieval muy especial por la antigua frontera entre las coronas de Castila y Aragón. Es un itinerario por el interior de Alicante que se disfruta mejor en dos días, ajustándola a los horarios de visita de cada fortaleza
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La Ruta de los Castillos del Vinalopó es un itinerario cultural e histórico de unos 100 kilómetros que, tomando al río Vinalopó como referencia, recorre las fortalezas medievales más espectaculares del interior de la provincia de Alicante. Esta zona del valle del Vinalopó es una de las comarcas con mayor concentración de castillos de toda España.
Esta zona del valle del Vinalopó es una de las comarcas con mayor concentración de castillos de toda España
Su origen se debe a que, durante la Edad Media, estas tierras eran una frontera estratégica y muy inestable entre el Reino de Valencia (Corona de Aragón) y la Corona de Castilla. Muchos de estos castillos se levantaron sobre antiguas fortificaciones almohades (musulmanas) y luego fueron reformados por los señores cristianos.
Disputas medievales
El pueblo medieval de Biar y su castillo
Los castillos del río Vinalopó se atisban mucho antes de llegar a sus pueblos. Ocupan cerros, crestas rocosas y puntos elevados desde los que se vigilaban caminos y territorios. Sus muros hablan de construcciones islámicas y ampliaciones cristianas, en una zona marcada por las disputas medievales entre las coronas de Castilla y Aragón.
Para una interesante escapada, funciona bien un itinerario de dos días por Biar, Villena, Sax, Petrer y Novelda
Para una interesante escapada, funciona bien un itinerario de dos días por Biar, Villena, Sax, Petrer y Novelda. Conviene comenzar por el norte y avanzar hacia el sur, dejando tiempo para entrar en las fortalezas y recorrer sus cascos históricos. Intentar visitarlas todas en una sola jornada obliga a dedicar demasiadas horas a los desplazamientos y las esperas.
Biar y Villena
Castillo de Biar
Biar ofrece una primera parada muy completa. Su castillo, de origen islámico, conserva una Torre del Homenaje de tres plantas y una bóveda almohade del siglo XII. La musealización incorporada en 2024 ayuda a interpretar el conjunto mediante paneles, maquetas y recursos audiovisuales. Después de la subida, el paseo por el pueblo permite localizar antiguos arcos y la iglesia de la Asunción.
Castillo de Villena
En Villena, el castillo de la Atalaya domina el barrio histórico con un doble recinto amurallado y una gran torre. Merece la pena elegir una visita guiada para distinguir las etapas de la construcción y entender su posición estratégica. El descenso puede prolongarse hasta la plaza de Santiago y su iglesia, antes de continuar hacia Sax o quedarse a dormir en la zona.
Sax y Petrer
Pueblo de Sax y su fortaleza medieval
Sax proporciona una de las mejores panorámicas del viaje: una fortaleza estrecha sobre una cresta que parece prolongarse en sus murallas. La torre almohade y la Torre del Homenaje cristiana muestran dos momentos de su historia. Las vistas explican por qué se eligió ese emplazamiento para controlar el Alto Vinalopó.
Pueblo de Petrer, con castillo y casas cueva
Petrer, por su parte, añade una curiosidad doméstica al recorrido militar. Junto a su castillo se visitan casas cueva excavadas en la muralla y en las laderas, utilizadas como viviendas entre finales del siglo XIX y el XX. La Oficina de Turismo ofrece una ruta histórica gratuita que combina el casco antiguo, las cuevas y la fortaleza.
Castillo y santuario
Castillo de la Mola y santuario modernista de Santa María Magdalena, en Novelda
El cierre de esta ruta puede situarse en Novelda, en el castillo de la Mola, donde destaca una singular torre de planta triangular. Junto al recinto se levanta el santuario modernista de Santa María Magdalena, que aporta una arquitectura completamente distinta al itinerario.
Antes de salir, hay que revisar las visitas: Biar exige reserva los lunes y por las tardes, Villena anuncia cierre los lunes y otros accesos dependen de horarios guiados. Un calzado cómodo, agua y una actitud sin prisas facilitan las subidas a los diferentes recintos. Después, la gastronomía alicantina será una buena recompensa.