Entrada del mítico Marbella Club

Entrada del mítico Marbella Club HotelMarbella Club Hotel

Marbella rinde homenaje a las leyendas que forjaron su mito y busca su segunda edad de oro

La muerte del conde Rudi, artífice del Marbella Club, coincide con el renacimiento de nombres históricos como Don Pepe e Incosol y la llegada de nuevas marcas internacionales e inversiones millonarias

Todos los grandes hoteles de lujo deberían tener un conde Rudi», comentaba un respetado agente de viajes de Londres durante una fiesta celebrada esta semana en el Marbella Club con motivo de DUCO, el encuentro internacional de turismo de lujo. Poco antes, los asistentes habían dedicado una emotiva ovación a Rudolf Graf von Schönburg, el conde Rudi, legendario director del hotel fallecido la semana pasada a los 94 años, conscientes de que la personalidad única y el extraordinario atractivo de este establecimiento llevan, en buena medida, su sello. Con él desaparece uno de los últimos artífices de aquella Marbella de príncipes, artistas y grandes fortunas que transformó un pequeño pueblo andaluz en uno de los destinos más célebres del Mediterráneo.

Rudolf Graf von Schönburg, conocido como el conde Rudi, recientemente fallecido

Rudolf Graf von Schönburg, conocido como el conde Rudi, recientemente fallecidoWayne Chasan

El conde Rudi fue uno de los artífices que transformó un pequeño pueblo andaluz en uno de los destinos más célebres del Mediterráneo

Su primo Alfonso de Hohenlohe tenía una imaginación desbordante y una facilidad extraordinaria para las relaciones sociales; Rudi era ese segundo discreto, eficaz y de modales exquisitos capaz de convertir sus ocurrencias en realidad. Entre ambos crearon un hotel donde reyes, artistas y millonarios podían olvidarse de los protocolos y sentirse como en casa. Ese espíritu permanece en el Marbella Club, hoy propiedad de Jennica Arazi, cuyo salón de entrada recuerda al de una gran casa particular.

El conde Rudi con su mujer, la princesa María Luisa de Prusia, en la Marbella de los años 60

El conde Rudi con su mujer, la princesa María Luisa de Prusia, en la Marbella de los años 60Marbella Club Hotel

En sus estanterías y alrededor de El Patio, una extraordinaria colección de fotografías en blanco y negro evoca las fiestas de disfraces, las búsquedas del tesoro y a sus ilustres protagonistas. Allí aparece Rudi, con sus guayaberas y su inseparable sombrero fedora. Uno de sus célebres bares lleva desde hace años su nombre, Rudi's, al igual que una de las suites, y en el hotel llaman Torre del Conde a la antigua torre de agua donde tenía su despacho, hoy convertida en comedor privado.

Una extraordinaria colección de fotografías en blanco y negro evoca las fiestas de disfraces, las búsquedas del tesoro y a sus ilustres protagonistas

Pero su verdadera huella permanece en las formas, en el trato y, sobre todo, en el enorme cariño que despertaba, como reflejan los testimonios dejados por empleados y huéspedes en el libro de condolencias abierto estos días. Enterrado en la intimidad familiar, recibirá un último homenaje el 31 de octubre en Marbella. Profundamente religioso, pidió que las flores fueran sustituidas por donaciones a Cudeca, la fundación dedicada a los cuidados paliativos.

Nueva etapa

Restaurante del Marbella Club Hotel con un retrato del conde Rudi

Comedor del Marbella Club Hotel con un retrato del conde RudiMarbella Hotel Club

Pero Marbella tiene bastante más que fotografías para recordar sus años dorados. Muchos de los lugares que crearon aquellos pioneros no solo siguen en pie, sino que están viviendo una nueva etapa de esplendor. El Marbella Club, lejos de vivir únicamente de su pasado, atraviesa un momento especialmente feliz. Sus habitaciones siguen atrayendo a una clientela internacional incluso bien entrado octubre y sus jardines, donde crecen especies exóticas que Alfonso de Hohenlohe trajo de sus viajes por África y otros lugares del mundo, conservan buena parte de aquella atmósfera que lo hizo único.

Finca Ana María

Finca Ana MaríaMarbella Hotel Club

Pero el hotel no se ha quedado contemplando sus fotografías. Una de las iniciativas más interesantes de la siempre discreta Jennica Arazi ha sido incorporar a su universo la antigua finca de los Bismarck, hoy Finca Ana María, un pequeño paraíso de jardines, huertos y rincones escondidos donde se organizan actividades relacionadas con la naturaleza, el bienestar y la vida al aire libre. Incluso se ha recuperado una antigua pista de pádel, un bonito guiño al deporte que Alfonso de Hohenlohe introdujo en España en 1974. Y, por si alguien sigue asociando el Marbella Club exclusivamente con las fiestas de la jet set, cuenta hoy con uno de los clubes infantiles más extraordinarios de la hotelería española.

Puente Romano

Puente Romano Beach Resort de Marbella

Puente Romano Beach Resort de Marbellapuenteromano.com

A poca distancia, Puente Romano, el segundo gran proyecto hotelero impulsado por los Hohenlohe, que llegaría años después y hoy también está en manos de la familia Shamoon, vive su propia época de esplendor. El complejo, inaugurado como hotel en 1979, conserva buena parte del encanto de la arquitectura de Melvin Villarroel, con sus edificios de inspiración andaluza, sus patios, sus jardines exuberantes y ese cuidado por los pequeños detalles que hizo tan singular la primera hotelería marbellí.

Puente Romano ha sabido incorporar una nueva dimensión del lujo, convirtiéndose en uno de los centros gastronómicos y sociales más dinámicos de la Costa del Sol

Pero Puente Romano ha sabido incorporar una nueva dimensión del lujo, convirtiéndose en uno de los centros gastronómicos y sociales más dinámicos de la Costa del Sol. Donde antes se servían los desayunos hoy está Cipriani, mientras que parte del hotel original alberga Nobu. A ellos se suman COYA, GAIA y otras marcas internacionales que atraen a un público cosmopolita.

De Borg y Santana al pádel

Club de Tenis de Puente Romano

Club de Tenis de Puente Romanopuenteromano.com

Su club de tenis, inaugurado bajo la dirección de Björn Borg y posteriormente dirigido por Manolo Santana, tampoco vive de viejas leyendas. Aunque ya no están Borg ni Santana, sus instalaciones mantienen una actividad frenética. Basta darse una vuelta por allí, incluso en pleno octubre, para comprobarlo, aunque curiosamente hoy el pádel parece tener más protagonismo que el tenis. Recientemente, sus pistas acogieron por segundo año consecutivo la Reserve Cup, uno de los torneos internacionales de pádel más prestigiosos, que reunió a algunas de las mejores raquetas del mundo.

El hotel Don Pepe, inaugurado en 1964 por José Meliá Sinisterra, prepara su regreso para estas Navidades

Aquella Marbella cosmopolita fue también obra de empresarios españoles. Y también se renueva. Apenas tres años después del Marbella Club, José Luque Manzano inauguraba en 1957 El Fuerte, junto al casco antiguo, que sigue en manos de la misma familia y ha renacido como hotel de cinco estrellas tras una profunda reforma. Otro de los grandes clásicos, el Don Pepe, inaugurado en 1964 por José Meliá Sinisterra, tenía un nombre bastante menos aristocrático que los que entonces frecuentaban Marbella, pero no le faltaba glamur. Hoy integrado en Gran Meliá, lleva más de un año cerrado por obras y renovación y prepara su regreso para estas Navidades.

Marcas de lujo

Hotel Kimpton Los Monteros Marbella

Hotel Kimpton Los Monteros Marbellakimptonlosmonterosmarbella.com

También ha vuelto a abrir Los Monteros, inaugurado en 1962 y, tras una profunda renovación, luce ahora el sello Kimpton, una de las marcas de lujo de IHG, el grupo de InterContinental. Y hasta el antiguo Elviria Hilton, inaugurado en 1969 con la presencia del mismísimo Conrad Hilton, ha estrenado una nueva vida. Convertido hace décadas en el Don Carlos, acaba de reabrir tras una reforma millonaria que incluye un Rafa Nadal Tennis Center.

En 1973 Maria Buchinger proponía a la clientela internacional algo aparentemente contradictorio con las vacaciones de lujo: dejar de comer durante varios días

Pero aquella Marbella exclusiva no era solo un escenario de fiestas de disfraces, cenas interminables, discotecas y otras diversiones de la jet set. Entre sus pioneros figura también Maria Buchinger, amiga cercana del conde Rudi, que en 1973 abrió una clínica que proponía a la clientela internacional algo aparentemente contradictorio con las vacaciones de lujo: dejar de comer durante varios días. Buchinger sigue siendo uno de los referentes de la Marbella cosmopolita y continúa en manos familiares. Desde este verano, además, Villa La Mariposa, la antigua residencia de su fundadora, puede reservarse para disfrutar de sus programas médicos y terapéuticos con la intimidad de una casa privada.

Turismo de salud

Oakmond Marbella, el nuevo Incosol

Oakmond Marbella, el nuevo Incosoloakmond.com

Aquel mismo año se inauguraba otro pionero del turismo de salud, Incosol, impulsado, entre otros, por Cristóbal Martínez-Bordiú, marqués de Villaverde y yerno de Franco, que asistió a su inauguración. Cerrado desde 2012, su recuperación ha acumulado anuncios y retrasos. Pero precisamente esta semana, Pelayo Cortina Koplowitz, principal impulsor del proyecto, ha colocado la primera piedra de Oakmond Marbella, su nueva encarnación como complejo de medicina preventiva y longevidad. El proyecto, con una inversión de 260 millones de euros, acaba de conseguir 145 millones de financiación de Goldman Sachs Alternatives y prevé abrir en 2029.

Pelayo Cortina Koplowitz ha colocado la primera piedra de Oakmond Marbella, la nueva encarnación de Incosol como complejo de medicina preventiva y longevidad

La longevidad saludable es hoy una de las grandes tendencias de la hotelería de lujo y Marbella parece decidida a conquistar también a la Longevity Set. A Buchinger y Oakmond se sumará Lanserhof, en la cercana Casares, cuya apertura está prevista para finales de la próxima primavera y que acaba de presentarse a la prensa y a agentes internacionales coincidiendo con DUCO. Y por si faltaban novedades en esta particular semana grande de Marbella, también se ha anunciado la llegada de St. Regis, la legendaria marca hotelera nacida en Nueva York, con un complejo hotelero y residencial en Marbella Este, una inversión prevista de 500 millones de euros y apertura anunciada para 2031.

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