Vista de Alcañiz (Teruel) y su castillo
La ciudad monumental de Aragón con un impresionante castillo de la Orden de Calatrava
La capital del Bajo Aragón reúne un castillo que fue sede de la Orden de Calatrava, pinturas murales góticas, una plaza con lonja y ayuntamiento renacentista, pasadizos subterráneos y una iglesia cuya torre permite ver la ciudad desde 172 escalones de altura
La Comunidad de Aragón alberga muchos lugares llenos de tesoros y sorpresas para los viajeros. Uno de ellos está a una hora y media de Zaragoza y a poco más de una de Teruel y tiene un patrimonio de ciudad histórica y dimensiones manejables para una escapada de un día o un fin de semana. Es la localidad turolense de Alcañiz, con un impresionante castillo que domina la villa desde la loma de Pui Pinos y marca una visita que continuará por la Plaza de España, el casco antiguo y varios espacios subterráneos.
La localidad de Alcañiz ofrece una escapada perfecta para disfrutar de forma cómoda de un patrimonio propio de ciudad histórica
El origen del castillo de Alcañiz es islámico, aunque su aspecto actual se debe sobre todo a la Orden de Calatrava. Alfonso II de Aragón entregó la fortaleza y un amplio territorio a la orden militar en 1179. Desde entonces, Alcañiz fue la sede de su encomienda mayor en la Corona de Aragón, una posición de enorme peso político y económico en el Bajo Aragón.
Un tesoro especial
Pinturas murales góticas de los siglos XIII y XIV en el castillo
La parte más antigua del conjunto conserva capilla, atrio y claustro de alrededor de 1200, en la transición del románico al gótico. Pero su gran tesoro son las pinturas murales góticas de los siglos XIII y XIV, con escenas religiosas, caballerescas y militares. El castillo funciona hoy como Parador, aunque las dependencias históricas pueden visitarse con una visita guiada específica.
La Oficina de Turismo organiza recorridos por el castillo de unos 45 minutos. La tarifa publicada es de 5,50 euros (3,50 la reducida) y requiere reserva previa. Es una buena solución para conocer las pinturas y la capilla sin alojarse en el Parador.
Centro monumental
Plaza de España de Alcañiz
Desde el castillo conviene bajar hacia la Plaza de España, el verdadero centro monumental de Alcañiz. Allí se encuentran la Lonja gótica del siglo XV y la Casa Consistorial, cuya fachada renacentista conserva relieves y esculturas históricas. La plaza es demás perfecta como punto de partida para recorrer las calles de soportales, casas nobiliarias y rincones del casco antiguo.
Vista aérea de la iglesia de Santa María la Mayor de Alcañiz
Otro imprescindible de Alcañiz es la iglesia de Santa María la Mayor. El actual templo combina ampliaciones de distintas épocas, pero su torre gótica, restaurada en 2020, es el vestigio más visible de la iglesia medieval. Se puede subir mediante una visita guiada: son 172 escalones hasta un mirador con vistas sobre los tejados, el castillo y la llanura del Bajo Aragón.
Sorpresas bajo tierra
Ruta subterránea de Alcañiz
Alcañiz guarda además una sorpresa bajo tierra. Desde la Oficina de Turismo salen visitas a unos pasadizos que incluyen una bodega del siglo XV, vinculada a la antigua lonja, y una nevería de finales del XVII. La tradición les atribuye una posible función defensiva y también como vía de escape en situaciones de sitio de la ciudad, aunque sus espacios fueron transformándose con el tiempo. Hoy en día se incluyen en la ruta conocida como «bóvedas del frío del Bajo Aragón».
Calle en la parte histórica de Alcañiz
Para completar la escapada, merece la pena acercarse a las ruinas del castillo del Calvario, al entorno del río Guadalope o a MotorLand Aragón, el circuito que ha dado a Alcañiz una segunda identidad ligada al motor. Pocas ciudades aragonesas reúnen en tan poco espacio una fortaleza de orden militar, arte gótico, arquitectura civil y una plaza de enorme presencia.