Los 15 jugadores cadetes del C.D. Unión, de Villanueva del Pardillo, en la foto del once inicial
#EquipoSomosTodos, la curiosa iniciativa de un club amateur para desterrar los egos del deporte infantil
El C.F. Unión de Villanueva del Pardillo ha lanzado una campaña, con el respaldo tanto de los jugadores como de las familias, que podría llegar incluso a Primera División
Los bebés, las novias, las esposas y hasta los padres de los jugadores asisten atónitos al pique entre varios jugadores veteranos (algunos bien entrados en años), de dos partidos de fútbol 6 que se desarrollan simultáneamente en campos contiguos. Entradas a destiempo, quejas irracionales al árbitro (tan amateur como los propios jugadores, aunque ellos parecen considerar que merecen un colegiado internacional), peleas entre los propios compañeros, insultos y patadas al rival, y hasta pueriles abandonos del campo propios de un adolescente ofuscado, «aunque ya tienes 35 años, Manuel...».
La escena sucede en el municipio madrileño de Villanueva del Pardillo, y en la mañana del mismo domingo en que iba a jugarse el clásico entre el Real Madrid y el F.C. Barcelona. Un encuentro que, como es sabido, concluyó con victoria merengue... y dejó también dos imágenes muy poco edificantes: una tangana al final del partido, relacionada con las improcedentes palabras de Lamine Yamal previas al lance, y las airadas protestas de Vinicius a su entrenador cuando fue sustituido por Rodrygo.
Sin embargo, pocos momentos después de que los senior protagonizasen tan lamentable actuación (y unas horas antes de que las grandes estrellas hiciesen otro tanto), un grupo de adolescentes iba a ejecutar una fotografía con un mensaje completamente diferente.
En concreto, los chavales de las diferentes categorías del Club Deportivo Unión, de Villanueva del Pardillo, que se ha propuesto lanzar una iniciativa para «desterrar los egos» con la «medicina de la humildad».
Un mensaje para desterrar egos
Este pequeño club local es uno de los miles que componen el fútbol base en España. Sin duda, la actividad deportiva más practicada en todo el país, cuya afición no deja de crecer.
De hecho, según datos de la Real Federación Española de Fútbol, casi 1,3 millones de niños y adolescentes juegan los fines de semana en algún equipo de fútbol federado, a los que habría que añadir otros tantos en clubes escolares o juveniles de las ligas municipales no federadas.
Y ahora, los directivos y entrenadores del Unión han lanzado una propuesta tan visual como directa: mostrar a los menores y a sus familias que el juego en equipo está por encima de la egolatría individualista. ¿Cómo? Con una fotografía del once inicial en el que aparezcan todos los jugadores, y no sólo los titulares.
De hecho, han lanzado un hashtag en redes sociales, #EquipoSomosTodos, para que otros clubes se sumen a la iniciativa y el eco llegue, incluso, a los grandes equipos de la Primera División.
«Vamos a peor»
Como explica para El Debate Ángel Bellón, presidente del club y entrenador de uno de sus equipos infantiles, «desde que entreno en categorías inferiores, que es ya hace unos años, siempre me ha gustado que salgan en la foto prepartido todos los jugadores, pero curiosamente los jugadores que salían en el once inicial me protestaban porque querían salir ellos solos. Incluso tuve que decirles en algún momento que era o todos o ninguno».
Por su experiencia, Bellón constata que individualismo está cada vez más asentado entre los jóvenes. «Pasa el tiempo –apunta– y vamos a peor: en lugar de percibir que los jugadores quieren integrar, cada temporada me cuesta más que entiendan el concepto de que incluso un simple gesto como es esta foto inicial es un mensaje de división y falta de cohesión».
Dieciocho jugadores del Unión en la foto del once incial
Por el contrario, fomentar el sentimiento de equipo en el deporte, ahora que socialmente se enfatiza tanto el aspecto del logro individual y la confrontación con aquel que es tenido como rival, «es algo crucial y más desde las entidades que nos dedicamos a la formación», asegura.
Los cracks que hacen progresar al grupo
«Nos encantan los deportes de equipo por todo lo que significa pertenecer a un grupo: las alegrías se disfrutan más y las penas pasan más rápido. Además, cuando se consigue la cohesión del equipo, apreciar que el poder del grupo es mucho mayor que la suma del poder individual de cada uno de sus miembros es cómo hacer magia, se disfruta muchísimo y no se olvida nunca», explica Bellón.
Sin embargo, este MBA en leyes, que lleva décadas ligado al mundo del fútbol base, lamenta que «cada día hay más reconocimientos del tipo Balones de Oro, listas de goleadores, porteros menos goleados, premios The Best, etc., que como mensaje a la juventud son un desastre, porque la calificación individual está ligada a la del grupo».
Y matiza: «Está muy bien que un chico o una chica sea un crack, pero debe dedicar algo de tiempo a que su entorno progrese, porque eso es algo que va a necesitar más tarde o temprano. Contra el ego, la mejor medicina es la humildad».
El papel esencial de las familias
Cualquiera que haya estado en las gradas (o en la banda) de un equipo de fútbol infantil sabe que, en no pocas ocasiones, los problemas nacen de las gradas, donde están las familias. Sin embargo, Bellón constata que la inmensa mayoría de los padres comparten el mensaje.
«Los jugadores, como todo el mundo, tienen su ego, y al ser tan jóvenes les faltan todavía muchas herramientas para gestionarlo, al igual que otras emociones. Pero las familias son otra cosa: los padres y madres están deseando que se promuevan este tipo de acciones. Probablemente porque tienen más experiencia vital y no les gusta mucho el excesivo individualismo que se promueve desde muchos ámbitos».
También los equipos infantiles de fútbol 5 y fútbol 7 se han sumado a la iniciativa
Ante los comportamientos incívicos que puedan darse entre algunas familias de aficionados, Ángel Bellón, que es, además de presidente y entrenador, padre de cuatro pequeños deportistas, reconoce que «los padres y madres tenemos un problema cuando vamos a ver un partido del equipo de nuestro hijo, y vamos a ver sólo a nuestro hijo, no al equipo. No le quitamos el ojo de encima, nos fijamos en cuántas veces toca el balón, cuántos minutos juega, si le hacen una falta o si el árbitro le pita un fuera de juego a él o ella. Y como dice el refrán las ramas del árbol no nos dejan ver el bosque».
Un foco que «una minoría muy ruidosa no sabe gestionar bien» y que deja como «principales perjudicados de ese comportamiento a sus propios hijos, que muchos incluso dejan de jugar por vergüenza y presión».
Nuevas amenazas para los niños
Además, el presidente de este modesto club asegura que «hoy tenemos nuevas amenazas en la formación de nuestros jóvenes, peligros que probablemente nunca antes hemos tenido o al menos en esta magnitud. Y por eso, todos tenemos una gran responsabilidad al ayudar a la juventud en su formación como personas; que además es un gran desafío porque en estas edades no suelen tener la mejor predisposición para dejarse guiar».
Y aplica una máxima, con la confianza de que la iniciativa #EquipoSomosTodos pueda llegar incluso a la Primera División y a contagiar a otros clubes: «El ejemplo es el mejor maestro. Es más eficaz que lo vean con sus propios ojos a darles un sermón. Así que con esta iniciativa, queremos demostrarles que da igual lo humilde que sea tu condición: si haces las cosas bien, con cariño, constancia e ilusión los resultados serán siempre positivos».