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Santiago Agudo, experto en juguetes y director comercial de ColorbabyCedida

Santiago Agudo, experto en juguetes: «Una buena carta a los Reyes Magos responde a dos preguntas básicas»

¿Es posible que los regalos que traigan Melchor, Gaspar y Baltasar no acaben en el trastero a las pocas semanas? ¿Es mejor un juego de mesa o un videojuego? Se lo preguntamos a un juguetero de Ibi

Aún quedan días para que los pajes de los Reyes Magos puedan apurar sus encargos, de forma que el próximo 6 de enero todos los niños puedan recibir aquellos regalos que con tanta ilusión han pedido en sus cartas.

Sin embargo, no son pocos los ayudantes de Melchor, Gaspar y Baltasar que andan un poco perdidos a última hora, y no saben si lo que los niños se han pedido es lo que mejor les conviene, y sobre todo, que no saben qué incluir en las cartas que los abuelos o los tíos han escrito para los pequeños.

¿Hay alguna pista para saber reconocer un buen juguete? ¿Es mejor un juego de mesa o un videojuego? ¿Qué aportan los juguetes tradicionales en plena época de la IA? ¿Hay algún modo de evitar que los regalos que se piden con tanta ilusión acaben almacenados en un trastero a las pocas semanas?

Se lo preguntamos a Santiago Agudo, experto en juguetes y director comercial de Colorbaby, una de las firmas jugueteras ubicadas en Ibi –la localidad alicantina conocida como «la ciudad del juguete»–, que más ayuda en Navidad a Sus Majestades de Oriente.

– Ahora que hay tantas pantallas y afición a los videojuegos, ¿qué aportan los juguetes tradicionales, especialmente los que favorecen el juego simbólico?

– Los juegos tradicionales son fundamentales para el desarrollo cognitivo, social y emocional de los niños y jóvenes. Y el juego simbólico, entendido como de imitación o de roles en el que los niños ocupan diferentes papeles: cocinero/a, mamá o papá, conductor, bombero... les ayuda (y también a los adultos) a entender cómo se construye el mundo a su alrededor.

Este tipo de juegos hace que los niños desarrollen su imaginación, el vocabulario o las habilidades sociales, junto con la memoria, la destreza, la atención sostenida o la psicomotricidad gruesa. Y a su vez aprenden, ensayan y practican situaciones que después desarrollarán en la vida real. Al mismo tiempo, con este tipo de juguetes, los niños son capaces de empatizar y soñar con profesiones que es probable que nunca lleguen a desarrollar, como astronautas, científicos o policías.

– ¿Y los juegos de mesa?

– En esta sociedad tan digitalizada, los juegos de mesa son, sin duda, una herramienta más valiosa que nunca, y sus beneficios son muchos.

Uno de los principales es que son herramientas sociales que promueven la interacción. En este sentido, son juegos que fomentan la participación activa de todos los miembros de la familia, además de reforzar las habilidades sociales y el desarrollo integral. Por otro lado, los juegos de mesa animan a los participantes a comunicarse, colaborar y a competir de manera saludable. Sin olvidarnos de que pueden ser una excelente plataforma para estimular la creatividad, ya que cuando jugamos debemos tomar decisiones, resolver problemas o enfrentarnos a situaciones inesperadas.

Además de permitirnos pasar un rato divertido, los juegos de mesa afianzan el aprendizaje, la persistencia, la atención sostenida y selectiva, la memoria y la concentración.

Además de permitirnos pasar un rato divertido, los juegos de mesa fomentan valores como la cohesión grupal, el compañerismo y la solidaridad; y son una oportunidad perfecta para afianzar aspectos tan esenciales como el aprendizaje, la persistencia, atención sostenida y selectiva, memoria y concentración.

– Los juguetes deportivos o musicales a veces son elegidos por la emoción del momento, pero después acaban en un trastero. ¿Hay alguna sugerencia para evitarlo?

– Elegir un juguete acorde a la edad es fundamental y puede evitar el abandono o la frustración por no saber manejarlo o resultar aburrido. Al mismo tiempo, involucrar a los padres en la experiencia es una de las calves para que los niños se sientan acompañados en actividades a las que no está acostumbrado. Si los padres, por ejemplo, se sientan a tocar el piano o la guitarra con los niños, o juegan al tenis o al fútbol con ellos, el interés seguro que se mantiene más tiempo. Convertir la actividad en un momento compartido es más motivador que dejar al niño que juegue solo.

También es importante, antes de lanzarse a adquirirlo, dejar que el niño pruebe ese juguete o realice esa actividad junto con los padres o en casa de amigos. Así veremos si, en principio, puede «engancharle».

– ¿Hay algún tipo de juego o juguete que los padres deberían tratar de «reconducir» o tachar de la carta a los Reyes?

– Más que «tachar» juguetes, lo recomendable es acompañar y orientar, filtrar por edad y observar qué valores transmiten. Por eso, es importante que nos hagamos la siguiente pregunta: ¿Este juguete aporta algo positivo a mi hijo en esta etapa, o existe una alternativa igual de divertida y más adecuada?

– Ahora que ya tenemos tan cerca a los Reyes Magos, ¿Cuáles serían los consejos básicos para escribir una buena carta a Sus Majestades?

– A esta pregunta te puedo responder con gran conocimiento de causa, porque Colorbaby está en Ibi, la conocida como Ciudad del Juguete, y es aquí donde Sus Majestades de Oriente tienen La Casa de los Reyes Magos. Por este motivo sabemos muy bien cómo quieren Melchor, Gaspar y Baltasar que los niños les escriban sus cartas.

Además de contarles cómo se han portado durante el año y sus propósitos para el nuevo año, a Sus Majestades les gusta que los niños se sienten con su padre, o su madre (o con los dos) y se hagan dos preguntas: ¿Qué es lo que más ilusión le hace y qué desea realmente?; y luego, ¿Qué necesita y le resultaría útil? Con este ejercicio, que exige pararse y pensar, al niño se le anima a que pida las cosas no porque las ha visto anunciadas en la televisión o porque las tienen sus amigos, sino porque se trata de algo que le gusta de verdad. Una vez respondidas estas preguntas, llega el momento de priorizar. Lo recomendable es escribir una lista y numerar los regalos de mayor a menor importancia para que así Sus Majestades sepan cuáles son los más deseados.

Además de contarles cómo se han portado durante el año y sus propósitos para el nuevo año, a Sus Majestades les gusta que los niños se sienten con su padre o su madre (o con los dos) y se hagan dos preguntas

En cuanto al tipo de regalos que se pueden incluir en la carta, hay que pensar en juegos y juguetes con los que se sepa que el niño se va a divertir, pero que también le ayuden a aprender. Según el tipo de juego o juguete, el niño puede trabajar habilidades cognitivas, sociales, emocionales o incluso físicas. Las manualidades, por ejemplo, son perfectas para fomentar la creatividad y la imaginación; y los juegos de mesa, además de ser ideales para pasar tiempo en familia, ayudan a desarrollar aptitudes como la estrategia, la concentración y el respeto por las normas, a la vez que fortalecen la convivencia.

Además, y aunque no todos los niños son igual de deportistas, este puede ser un buen momento para incluir un regalo que fomente la actividad física y el disfrute del tiempo al aire libre. Una bicicleta, unos patines, un patinete, un balón o un skate son algunas opciones clásicas, pero no las únicas. Lo importante es ayudar a nuestros hijos a pensar con qué actividades disfruta más fuera de casa.

Incluir al menos un libro en la carta es siempre un acierto.

Y, por supuesto, un libro. La lectura es un hábito que se cultiva día a día. Por eso, incluir al menos un libro en la carta es siempre un acierto. Además de divertir y estimular la imaginación, los libros son una valiosa fuente de conocimiento. Para elegir bien, conviene tener en cuenta tanto la edad del niño como sus intereses y gustos personales.