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Adiah Laelynn y Adrial Luka, junto a su madre Shakina, al poco de nacer (izqda) y ahoraLifeNews

Los mellizos más prematuros del mundo, que nacieron cuando podían ser abortados, ya han cumplido 4 años

Los indo-canadienses Adiah Laelynn y Adrial Luka nacieron con 22 semanas de gestación, pesaron juntos 750 gramos y pasaron seis meses en la UCI. Hoy crecen sanos y van a empezar el colegio

Cuando nacieron hace cuatro años, los mellizos Adiah y Adrial pesaron juntos menos de lo que pesa un cartón de leche: a penas 750 gramos entre los dos. Y cada uno de ellos entraba en la palma de la mano de su madre.

Los médicos los daban por perdidos y al momento de su alumbramiento, tanto la legislación de su país (Canadá) como las leyes españolas habrían permitido abortarlos.

Porque estos hermanos de padres indios vinieron al mundo con sólo 22 semanas de gestación, prácticamente la mitad del tiempo habitual de un embarazo. Un hito que los convirtió en los gemelos (en este caso, mellizos) más prematuros del mundo, récord que ostentan junto con el de los de menor peso al nacer.

Para completar su desarrollo madurativo (incluso tenían aún los ojos cerrados), tuvieron que pasar cerca de seis meses en la UCI neonatal, y no fueron pocas las voces que alertaron a sus padres, Shakina y Kevin Nadarajah, de lo improbable que era que salieran adelante.

«Soy tu pequeño milagro»

Hoy, sin embargo, cuatro años después, Adiah Laelynn y Adrial Luka están sanos y felices, deseando empezar el colegio el próximo curso, y acaban de cumplir cuatro años.

Una celebración para la que posaron con los pequeños bodys que les regalaron durante su estancia en el hospital de neonatos, y en el que puede leerse «Soy tu pequeño milagro».

Y la verdad es que la expresión es prácticamente literal, porque su vida ha sido fue, de inicio, una carrera de obstáculos, que iban venciendo paulatinamente.

«A pesar de todos los graves problemas de salud a los que se enfrentaron, lucharon con todas sus fuerzas para lograr superar cada uno de ellos», ha explicado su madre al portal LifeNews.

Eso sí, desde que recibieron el alta, «en general, su salud durante los últimos cuatro años ha sido muy buena». Como casi todos los niños de su edad, han sido hospitalizados «un par de veces por enfermedades leves», pero en términos generales «están progresando muy bien y alcanzando todos sus hitos físicos, mentales, cognitivos, sociales y emocionales», apuntan.

Dos personalidades muy diferentes

Su padre, Kevin, los describe con una mezcla de orgullo y asombro: «Sus personalidades son realmente interesantes, son dos personas únicas».

Adiah, dice, es «una niña muy alegre, que ama la aventura, le gusta hablar alto y ser el centro de atención». Además, tiene «mucho talento musical»: le gusta tocar la guitarra y el piano, canta, inventa historias y juega con sus Barbies.

Su mellizo, Adrial, es muy distinto: «Es muy curioso y estudioso», describe su padre. Pero también más introvertido. Le gustan los libros, disfruta leyendo cuentos y le encanta ir a la biblioteca cada semana para pedirlos prestados. Y hay un detalle que dice mucho de su modo de querer: disfruta de los momentos a solas con sus padres, sobre todo «cuando puede salir a comer».

Y cuando se les pregunta qué es lo que más les gusta del mundo, no lo dudan: «¡Nos encanta ser mellizos!», responden al unísono.

Un símbolo de esperanza

La viabilidad fetal de los bebes altamente prematuros es un motivo de angustia para muchos padres. Y también, en ocasiones, un argumento de quienes defienden la posibilidad del aborto hasta la semana 22.

Por eso, los padres de los mellizos han dado una palabra de aliento a todas esas familias que se enfrentan a las unidades de cuidados intensivos neonatales. Y tanto Kevin como Shakina recuerdan a otros padres que, con el tiempo, es muy probable que estos récords se sigan batiendo gracias a los avances médicos y tecnológicos que aumentan, cada vez más, la supervivencia de los bebés prematuros.