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Merece la penaPaloma Fernández de Mesa

¿En qué punto del currículum se puede poner que tienes cinco hijos?

«A ver cómo encajamos estos años en tu carrera», le dijeron a la creadora de contenido Paloma Fernández de Mesa cuando decidió hacer un parón en su trayectoria profesional para poder dedicarse a su familia.

La autora, junto a sus hijos

«A ver cómo encajamos estos años en tu currículum». Me lo dijeron mientras repasábamos mi trayectoria profesional y llegábamos a los últimos diez años, los que menos encajaban con el camino que quería tomar ahora.

Entendí perfectamente la pregunta. Aun así, la frase se me quedó dando vueltas durante días.

Aquel trabajo me permitió seguir trabajando y estar cerca de mis hijos mientras mi marido pasaba largas temporadas navegando. El horario, la estabilidad y las facilidades que tenía valían mucho para mí. Lo elegí conscientemente y volvería a elegirlo.

Pero elegir una cosa no significa que la otra no tenga un precio. Mi carrera avanzó más despacio de lo que probablemente habría avanzado en otras circunstancias. Hubo oportunidades que no busqué, responsabilidades que no pude asumir y años en los que mi disponibilidad tenía un límite muy claro.

Lo que no quiero ahora es mirar aquella etapa como unos años en blanco.

No lo fueron. Trabajar en un colegio me hizo conocer de cerca a familias, profesores y alumnos. Escuché preocupaciones, vi conflictos y entendí mejor muchos de los problemas que rodean a la educación y a la vida familiar.

Y luego está todo lo que no aparece en ningún currículum. En mi caso, una casa con cinco hijos. No sé cómo se traduce eso en una casilla. Tampoco creo que haya que traducirlo. Pero sería extraño pensar que todo lo vivido durante esos años no me cambió o no me enseñó nada.

Durante mucho tiempo pensé que conciliar consistía en organizarse lo bastante bien para llegar a todo. Ya no lo creo. Hay etapas en las que no se llega a todo y toca decidir qué necesita más espacio.

Durante mucho tiempo pensé que conciliar consistía en organizarse lo bastante bien para llegar a todo. Ya no lo creo. Hay etapas en las que no se llega a todo y toca decidir.

A veces lo difícil no es saber qué queremos, sino aceptar lo que podemos perder: un trabajo que nos gusta, una oportunidad o simplemente la sensación de seguir avanzando al ritmo de los demás.

Y no siempre viví esa elección con la tranquilidad con la que la miro ahora. Hubo momentos en los que veía avanzar a otros y me costaba no sentir que yo me estaba quedando atrás.

Yo pude permitirme bajar el ritmo y quise hacerlo. Sé que muchas mujeres no pueden y que otras no quieren. Pero pienso en quienes ahora mismo trabajan a media jornada, han elegido un puesto menos exigente o han dejado temporalmente su profesión para cuidar.

Una carrera puede ir más despacio sin que la persona se haya quedado quieta.

Durante aquellos años seguí leyendo y aprendiendo cosas que me interesaban, sin pensar en preparar una vuelta. Simplemente seguía siendo yo.

Ahora mis hijos son mayores. Me necesitan de otra manera y yo tengo una disponibilidad que entonces no tenía.

Por eso, cuando vuelvo a aquella conversación, ya no me preocupa tanto cómo encajar esos diez años en un currículum.

Me interesa más lo que ocurrió mientras tanto. Y, sobre todo, lo que quiero hacer ahora.

* Paloma Fernández de Mesa es madre de familia numerosa y creadora de contenido en Instagram.