Fundado en 1910

Vladimir Putin.GTRES

La dura historia de Vera Putina, la anciana que asegura ser la madre biológica de Putin

La mujer de casi 100 años guarda un gran parecido con el líder ruso y asegura que se dio cuenta nada más verlo en televisión porque «el corazón de una madre nunca falla»

Vera Nikolaevna Putina llegó al mundo en el año 1926 y asegura ser la madre biológica de Vladímir Putin. Esta mujer bajita, de ojos claros y rostro cuarteado, guarda un gran parecido con el líder ruso aunque no tiene forma de demostrar que realmente se trata de su madre biológica.

Vera conoció al supuesto padre del líder ruso, Platon Privalov, en la facultad de Mecanización Agrícola donde ambos estaban estudiando. Vera lo describe como un hombre adicto al alcohol, mediocre y muy mentiroso. Una vez quedó embarazada, la supuesta madre de Putin descubrió la verdad, Privalov estaba casado y su única intención era robarle el bebé, ya que su esposa era estéril y la pareja buscaba un hijo desde hace tiempo. Vladímir nació en 1950 y sufrió malos tratos durante su infancia por parte de la nueva pareja de su madre, un soldado que no aceptaba a Putin y lo golpeaba con un palo además de obligarle a pasar varias noches a la intemperie siendo solo un niño. Con nueve años se trasladó a Urales, donde vivió con sus abuelos maternos pero su suerte no mejoró. Su abuelo le llevó a un orfanato donde fue adoptado por un matrimonio, es aquí donde Vera le pierde la pista para siempre.

Pero en 1999 el corazón de esta anciana volvió a latir con fuerza al ver la imagen de Vladímir en televisión. «El corazón de una madre nunca falla», declaraba Vera ante los medios de comunicación a los que explicó que le reconoció al momento por su forma de andar «como un pato». La anciana se compró una televisión para poder ver a su supuesto hijo, algo que levantó su ánimo ya que acababa de quedarse viuda, «La vida es así. Una franja negra reemplaza a otra blanca», contaba. Parece que Putin está intentando evitar por todos los medios que su supuesta madre biológica alce la voz y, según la propia Vera, ha recibido presiones para guardar silencio a pesar de las pruebas que tiene a buen recaudo. Al parecer existe un registro de escolaridad en la escuela de Metekhi de 1959 que confirmaría la historia de Vera.

Kristina Kurchab-Redlich, periodista rusa, no dudó en escribir un libro sobre esta apasionante historia, donde también habla de las teorías científicas sobre cómo puede llegar a afectar el desapego materno en la niñez. Putin no conoció a su padre, fue maltratado por su padrastro, abandonado por su madre y posteriormente por sus abuelos maternos, sin duda es el caldo de cultivo para que tenga serios problemas en la edad adulta. Kristina no es la única periodista que se ha acercado a Vera, aunque el anterior no corrió la misma suerte. Se trata de Artyom Borovik, un periodista ruso que falleció en un extraño accidente de avión cuando viajaba a casa de Vera para entrevistarla y no fue el único. El reportero italiano Antonio Russo, fue asesinado en el año 2000 mientras cubría la Segunda Guerra de Chechenia y, casualmente, estaba preparando una entrevista a la supuesta madre de Vladímir Putin.