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21 de junio de 2024

BODA REAL DEL PRINCIPE FELIPE DE BORBON Y DOÑA LETIZIA ORTIZ ROCASOLANO ( CON TIARA ) , PRINCIPES DE ASTURIAS , EN LA CATEDRAL DE LA ALMUDENA . POSADO DENTRO DEL PALACIO REAL
EN LA FOTO LOS PRINCIPES DE ASTURIAS ACOMPAÑADOS DE LOS REYES DE ESPAÑA JUAN CARLOS I ( IZQ ) Y SOFIA DE GRECIA ( DER ) ( CON PEINETA Y MANTILLA )
©KORPA
22/05/2004
MADRID *** Local Caption *** REAL WEDDING OF THE PRINCIPE FELIPE OF BORBON AND DOÑA LETIZIA ORTIZ ROCASOLANO, PRINCIPES OF ASTURIAS, IN THE CATHEDRAL OF THE ALMUDENA
IN THE PHOTO THE PRINCIPES OF ASTURIAS NEXT TO KINGS OF SPAIN JUAN CARLOS AND SOFIA DE GREECE

Los Príncipes de Asturias, con los Reyes Sofía y Juan CarlosGTRES

Veinte años de la boda real de Felipe y Letizia

El próximo 22 de mayo se cumplen dos décadas del enlace que definió el rumbo de España

No fue la boda soñada con un príncipe azul. En Madrid llovía como ningún paisano recordaba. Literalmente jarreaba y aún estábamos de duelo por los atentados terroristas en los trenes en Madrid. La ciudad estaba engalanada pero la lluvia lo estropeó. Las actuaciones musicales por la ciudad se cancelaron, los arreglos florales se empaparon, la gente no se echó masivamente a las calles para ver la comitiva nupcial y tampoco hubo baile, ni copas, ni fiesta después del almuerzo en el palacio de la plaza de Oriente. Un Palacio Real remodelado para la ocasión porque se tuvieron que cubrir los patios para habilitarlos como comedor. No hubo baile pero sí una larga sobremesa porque el almuerzo empezó tarde y se dilató muchísimo, tanto que algún invitado se marchó sin probar la tarta nupcial. La noche anterior, en la cena en el palacio de El Pardo con menos comensales, tampoco se salvaron del chaparrón y tampoco se bailó.

Han pasado veinte años y algunas turbulencias con vientos huracanados, para la propia Familia Real pero también para algunos invitados que no han resistido veinte años.

Vargas Llosa acudía con su esposa, ya conocía a Preysler pero no imaginaban que tiempo después serían novios y acabarían como el rosario de la Aurora. La baronesa Thyssen, a pesar de la amistad y del logro de traer la colección del barón a España, no fue invitada al palacio de la plaza de Oriente y le dolió «la boda la vi por televisión» me confesaría años más tarde, cuando yo escribía la biografía de la actual reina Letizia, una mujer real. La pareja perfecta de guapos, Rosario Nadal y Kyril, tampoco aguantaron «hasta que la muerte os separe». A Martha Luisa y a Ari Behn, el formalismo no les encajaba nada y de hecho, ella se casa este verano en Noruega con un chamán.

LOS DUQUES DE LUGO , LA INFANTA ELENA DE BORBON ( CON MANTILLA Y PEINETA ) Y SU MARIDO JAIME DE MARICHALAR EN LA BODA REAL DEL PRINCIPE FELIPE DE BORBON Y DOÑA LETIZIA ORTIZ ROCASOLANO ( PRINCIPES DE ASTURIAS ) CELEBRADA EN LA CATEDRAL DE LA ALMUDENA . 
INVITADOS
©KORPA
22/05/2004
MADRID *** Local Caption *** REAL WEDDING OF THE PRINCIPE FELIPE OF BORBON AND DOÑA LETIZIA ORTIZ ROCASOLANO, PRINCIPES OF ASTURIAS, IN THE CATHEDRAL OF THE ALMUDENA
IN THIS PICTURE INFANT ELENA DE BORBON AND JAIME DE MARICHALAR

La Infanta Elena y Felipe de Marichalar©KORPA

Las Infantas Elena y Cristina estaban casadas y felices, más Cristina que Elena, que ya barruntaba nubarrones en su cese de la convivencia, pero ni por asomo alguien podía imaginar, esos dos divorcios, un paso por la cárcel de un yerno del rey y mucho menos, un exilio en Abu Dhabi. Ernesto de Hannover y su princesa Carolina no recuerdan con emoción su paso por Madrid y ya daban muestras de problemas maritales amén de descortesía y falta de educación. Se separaron pero ella conserva el título de princesa de Hannover. Y ese día, ante todo el orbe mundial, el sobrino del novio, Felipe Juan Froilán Marichalar, decidió pasar a la historia despuntando maneras dando patadas. Fue el inicio de su fama de gamberrete ganada a pulso. Y algo que, si nos lo dicen en esa primavera de 2004, no hubiéremos creído jamás; el cese de la convivencia de la pareja más perfecta y modélica del salseo patrio, Paloma Cuevas y Enrique Ponce.

Ese 22 de mayo de hace veinte años, España vivía su primera boda regia, en la recién inaugurada catedral de Madrid, de un príncipe español en una monarquía constitucional con una periodista divorciada y sin asomo de sangre azul. Algo inédito pero que ha dado continuidad al eslabón dinástico de los Borbón con Leonor y Sofía que, de momento, siguen los pasos paternos pero con una férrea educación materna. «Disciplina, disciplina» me dijo en una ocasión doña Letizia y a lo mejor, ahí está la clave de la continuidad.

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