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Kate Middleton anuncia que tiene cáncer

Kate Middleton «debe estar sufriendo mucho estrés», aunque «ha evitado ser víctima de los paparazzi»

La Familia Real no tiene que ser vista porque atraiga turistas, sino porque cumple una función simbólica en un Estado

«Tengo que ser vista para ser creída» es una frase de Isabel II que se ha repetido reiteradamente en las últimas semanas con motivo de la desaparición de Kate Middleton de la vida pública. Ausente más de dos meses por una operación abdominal, el 22 de marzo anunció en un video que padece cáncer y desde entonces continúa en lo que podríamos llamar baja laboral. Esta situación se une al hecho de que, debido a la convocatoria de elecciones generales en el Reino Unido el próximo 4 de julio, la Familia Real pospondrá los compromisos oficiales «que puedan parecer que desvían la atención o distraen de la campaña electoral», tal y como anunciaba el Palacio de Buckingham.

Los Reyes y la Familia Real no tienen que ser vistos porque atraigan turistas o porque una parte de los ciudadanos los consideren simplemente celebrities, sino porque cumplen una función simbólica en un Estado que tiene la forma política de Reino. Existe un paralelismo entre el carácter simbólico de la bandera o del himno y el del Rey, que es también símbolo del Estado. Klaus Stern señala que los símbolos como la bandera están extraordinariamente cerca de la representación del Estado que se efectúa a través de la monarquía y ambos cumplen una función integradora común. Los símbolos están para ser vistos y si no se muestran a la ciudadanía dejan de cumplir su razón de ser. Por ese motivo, los working royals de la Familia Real británica tienen una intensa agenda pública, aunque los Príncipes de Gales siempre han estado en la cola en cuanto al número de actos oficiales. En la última Circular de la Corte de 2023 Guillermo figuraba en sexto lugar con 172 actos realizados el año pasado y Kate dos puestos por detrás de su marido con 117 actos. La primera en el ranking fue la Princesa Ana con 457 actos seguida del Rey con 425. Así, de cada cien actos que realizó Ana, Guillermo efectuó tan sólo 37.

Jefe del Estado y de la nación

Carlos III, en el Chelsea Flower Show de LondresGTRES

Para el profesor de Derecho Constitucional Robert Hazell, el monarca cumple una doble función como Jefe de Estado y como Jefe de la nación. Y es en este último papel representativo donde «el Rey es más visible (...); actúa como centro para la identidad, la unidad y el orgullo nacionales; ofrece un sentido de estabilidad y continuidad; reconoce oficialmente el éxito y la excelencia; y apoya el ideal del voluntariado». El Rey desarrolla su misión de jefe de la nación a través de «discursos como el de Navidad, concediendo honores para reconocer el servicio público y el voluntariado y a través de visitas a las fuerzas armadas, escuelas, hospitales, organizaciones benéficas y organizaciones locales». En esta actividad está asistido por los miembros de la Familia Real que también realizan actos en representación de la monarquía, incluida Kate Middleton. Por tanto, la monarquía es un elemento de cohesión social y de identidad nacional y es un factor integrador, estando presente de manera constante en la vida de Reino Unido en todo tipo de actos públicos contabilizados en la Circular de la Corte. Aunque la Princesa de Gales no tenga una función constitucional, sí representa a la monarquía y al ser uno de los miembros más queridos de la Familia Real es natural que cuando ha dejado de aparecer en la escena durante varios meses el público se haya planteado preguntas.

«A Kate se la tenía en bastante alta estima»

Los Príncipes de Gales

En Oxford, cuna del saber del mundo anglosajón, escuela de Primeros Ministros como Margaret Thatcher, Tony Blair o Rishi Sunak y de escritores como Oscar Wilde, Tolkien o C.S. Lewis, conversamos sobre la salud de la monarquía británica con profesores de la Universidad. El catedrático de Medicina de Salud Pública Robert Clarke no parece preocupado por la salud de Carlos III porque «el Rey está en buenas manos»; aunque cuando le preguntamos por el cáncer de Kate Middleton, que tiene 42 años, prefiere no hacer comentarios. «Ella ha tenido una cirugía importante y necesita tiempo para recuperarse. La mayoría de la gente respeta su privacidad y realmente le deseamos lo mejor; a ella se la tenía en bastante alta estima». Habla de Kate en pasado como si considerara que ya hubiera cumplido su función principal como Princesa de Gales, que es darle hijos al heredero. «Se merece descansar -añade el catedrático de Medicina, esperemos que esté rodeada de afecto y de oraciones y le deseamos que se recupere completamente». Precisamente en la catedral de Oxford, Christ Church, fue adonde Catalina de Aragón peregrinó para pedir un hijo varón sano que nunca tuvo. Le preguntamos al profesor Clarke si conoce algo más de lo que pueda estar pasando: «Sinceramente, una madre con niños pequeños y con toda su responsabilidad debe tener mucho estrés. Para cualquier madre sería muy difícil y ahora necesita su espacio». ¿Cree que podría estar sufriendo otro tipo de presiones en relación con su matrimonio? «El Príncipe Guillermo es un buen marido, yo no creo eso». Precisamente el pasado 29 de abril cumplían su décimo tercero aniversario de boda y publicaron una foto del día del enlace en lugar de una más actual.

Un robado pactado

Portada de The Sun

El catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Oxford David D´Avray que, al igual que Clarke, pertenece a la generación del Rey Carlos, nos comenta que la monarquía británica «es más o menos lo mismo de siempre, un símbolo», aunque no le sorprende que haya habido tanto secretismo en torno a la Princesa de Gales. «Está enferma y me imagino que quiere tener su privacidad. Una cosa que ella siempre ha conseguido es evitar ser una víctima de los paparazzi, como lo fue Lady Diana y en esto ha tenido mucho éxito.» Precisamente la primera foto de Kate tras la operación abdominal, en la que aparecía sentada en un coche conducido por su madre el pasado 18 de marzo, fue tomada por un paparazzi y al no estar autorizada por Kensington Palace se publicó en USA, pero no en Reino Unido para no romper el acuerdo que existe entre la prensa británica y la monarquía. Pocos días después, para darle contenido a los medios de la «Royal Rota», Guillermo aparecía paseando con Kate en Windsor. Al contar con el beneplácito de Palacio era lo que se llama un robado pactado, aunque en redes sociales había quienes afirmaban que no era Kate sino una doble. Para dar más contenido y aplacar las teorías conspiratorias, con motivo del día de la madre el Palacio de Kensington publicaba una foto de Kate sonriendo, rodeada de sus hijos, que había sido retocada por la propia Princesa. Las agencias la retiraron al detectar que estaba manipulada en origen, lo que causó un escándalo que algunos medios llamaron «Kategate». Ella incluso pidió «disculpas» con un breve comunicado «por cualquier confusión que hubiera causado la fotografía familiar», algo insólito.

Sentada en un memorial bench

Kate Middleton anuncia que tiene cáncer

Enviar a los medios una foto retocada por la Princesa de Gales podría interpretarse como otro mensaje oculto de Kate, a los que nos hemos referido en el pasado, que podría significar que no podemos fiarnos de lo que se publica y que no son la familia feliz que tratan de parecer. Como dijo McLuhan, el medio es el mensaje y esa foto retocada podría ser un mensaje en sí mismo de que mucho de lo que se está publicando no es veraz. Días más tarde, el 22 de marzo, en un mensaje grabado la princesa anunciaba que sufre cáncer, aunque no desvelaba de qué tipo, con un tono y un semblante grave muy distinto a la imagen sonriente que había mostrado paseando junto a Guillermo. El video quizás también había pasado por postproducción, pues su rostro parecía ligeramente desenfocado y la imagen tenía un leve tono blanquecino. El vídeo, que al estar realizado por Kensington Palace contaba con el visto bueno del Príncipe Guillermo, mostraba a una Princesa de Gales como alejada, sentada en un banco, semejante a los memorial benches que encontramos en los parques ingleses que tienen en el respaldo una placa conmemorativa con una frase en memoria de los que ya no están con nosotros. Le preguntamos al profesor D´Avray si cree que los rumores de crisis matrimonial son ciertos: «No tengo ni la menor idea, ¿cómo podría saberlo?» Y en la puerta de la Iglesia católica dedicada a San Luis Gonzaga nos presenta a Alexander Murray que a sus 89 años es «un verdadero experto en la monarquía», ya que fue amigo de la hermana de Isabel II. Catedrático emérito de Historia Moderna en la Universidad de Oxford y autor de obras como «Suicidio en la Edad Media», el profesor Murray es miembro de una familia aristocrática y monárquico convencido: «Yo creo en esta antigua institución, conocí muy bien a la Princesa Margarita y ella siempre admiraba mucho a Carlos por todo lo que hizo como Príncipe de Gales». Le preguntamos si en Reino Unido están preocupados por la salud del Rey: «Se preocupan como lo harían por cualquiera; el hecho de que Carlos haya accedido al trono bastante tarde puede significar que no lo vayamos a tener para siempre. Así es la vida. No sé si durará mucho, eso lo tienen que decir sus médicos. Pero yo sí lo admiro y creo que hace muy buen trabajo». Y cuando le preguntamos por la salud de Kate, nos dice con cierta ironía: «estará bien, estará bien, no te preocupes» y cambia de tema: «Que España tenga una monarquía lo veo bien, una monarquía que sirve a su pueblo es una buena idea».

«La gente pone dos y dos y salen seis»

El Príncipe Guillermo con la Reina CamilaGTRES

A la profesora Sara Elisabeth Wright, que acaba de salir de su clase de Liderazgo y Desarrollo Ejecutivo en la Universidad de Oxford, le parece bien que hayan desvelado que el Rey tiene cáncer porque «está mostrando que no es invencible y a raíz de hacerlo público mucha gente se ha hecho chequeos de próstata. Yo no estoy preocupada por Carlos, sólo siento compasión por él como ser humano». En relación con Kate Middleton, señala que «probablemente es incapaz de caminar y estar en el ojo público, ¡pobre mujer! Obviamente ha sido sometida a una cirugía importante y necesita recuperarse en casa y no creo que sea justo para nosotros opinar. Si no se siente bien no puede ir a trabajar, es lo mismo que yo esperaría de una compañera de trabajo si hubiera tenido una cirugía así». Se comenta que pueden tener problemas en su matrimonio: «¡Oh no…!, no sé de dónde se ha sacado eso la gente. Han anunciado que tiene cáncer, necesita tiempo para recuperarse. Cuando hay un apagón informativo, la gente pone dos y dos y le salen seis; yo creo que hay que dejarlos en paz. Le deseo a Kate lo mejor. Mucha gente está preocupada por su salud y no esperamos que esté en el escenario cada cinco minutos. Al fin y al cabo, la Familia Real es una familia, así que puede que veamos al Rey, puede que veamos a Camila, a Eduardo y a Sofía… Mi opinión es que lo están gestionando como una Firm y es importante que ella mejore».

«Un Rey que ha esperado tanto tiempo…»

El Rey Carlos III y su esposa, Camila, visitan un centro de investigación contra el cáncer

Simon Withers, que trabajó en la Universidad de Oxford y fue profesor de Bioquímica en la Universidad de Ghana, ya jubilado, también está preocupado por Kate. «Sí, yo estoy un poco preocupado, es muy triste que tenga cáncer, ella es mucho más joven (que el Rey), con niños pequeños que tiene que cuidar, un marido, una familia; eso es muy grave. Lo siento por ellos». ¿Cree que puede tener presiones en su matrimonio? «No tengo ni idea y tampoco quiero especular. Es muy fácil cotillear, podría ser esto, podría ser aquello, no lo sé». En relación con la enfermedad del Rey «no sabemos cómo de grave es el cáncer, si es de cerebro, de intestino, nosotros no tenemos ninguna información. Parece que se las apaña bien, cumple con sus obligaciones públicas, con su trabajo de oficina... Es una pena, sólo lleva un año y medio como Rey, ha esperado tanto tiempo, su madre vivió tanto... Si muriera pronto, sería un poco triste, sería un reinado tan corto, pero tenemos que esperar y ver qué pasa». Precisamente el primer acto público del Rey desde que le diagnosticaron cáncer el pasado cinco de febrero ha sido en un centro de tratamiento contra el cáncer, el Hospital University College Macmillan Cancer Centre, el pasado treinta de abril, al que acudió, junto a Camila. Y el Palacio de Buckingham anunciaba que es el nuevo patrón del Cancer Research UK, un organismo que Investiga el cáncer en Reino Unido.

«Los monarcas no han tratado muy bien a sus esposas»

La monarquía se consolida en la ejemplaridad pública, una función que le corresponde a todas las élites como señala Javier Gomá en su libro «Ejemplaridad pública» y que no siempre aparece reflejada en la realidad. No es fácil que catedráticos de Oxford hablen sobre la crisis de salud de la monarquía británica y aunque son muy prudentes, una profesora de la Facultad de Derecho, nos llega a decir que «Kate está muy mal». Y nos vamos con la triste sensación de que la Princesa de Gales haya cumplido ya su papel más importante, una tesis que refuerza la opinión de un alumno de esta facultad, que no quiere decirnos su nombre por miedo a que le pueda perjudicar: «Los monarcas no han tratado a sus esposas muy bien, no me fío de la Familia Real y eso es una opinión que te daría mucha gente. Ellos tienen la intención de mantener su reputación, tienen que preservar sus intereses».