Para esta ocasión tan especial, la Reina optaba por un look clásico y atemporal donde, en un primer vistazo, destacaba su americana de tweed en tonos rojos. Un diseño que estrenó el pasado mes de enero y que guarda una historia emotiva ya que está confeccionada por mujeres víctimas de trata. De esta forma, la monarca muestra su apoyo a la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención de la Mujer Prostituida (APRAMP), con la que colabora asiduamente.