La modelo Blanca Romero
La nueva vida de Blanca Romero: de un pueblo asturiano a presentar las Campanadas
La modelo regresa a escena en Mediaset con un programa de cocina y el reto de dar las uvas
Blanca Romero está de vuelta con fuerza, y lo hace con dos retos que podrían marcar un antes y un después en su vida profesional. Tras un largo periodo alejada de los focos, la actriz y modelo se lanza con energía renovada a la televisión, esta vez con una nueva faceta: la de presentadora.
El primer gran desafío será nada menos que las campanadas de Mediaset, donde compartirá escenario con el periodista Ion Aramendi. Pero eso no es todo, también debutará como conductora del programa culinario Next Level Chef, donde imprimirá su sello personal a la cocina. Recordemos que Blanca no es ajena a la cocina, ya que fue semifinalista en la octava edición de MasterChef Celebrity.
En una entrevista con ¡Hola!, Blanca Romero no oculta su emoción por este nuevo capítulo en su vida: «Creo que van a ser las campanadas más especiales de mi vida», asegura mientras se prepara para despedir el año en Lanzarote, rodeada de sol y mar. A tan solo unos días de la gran noche, Blanca está entusiasmada con el planazo que tiene por delante: «Es un planazo superguay», afirma con la frescura que siempre la ha caracterizado. Aunque aún no tiene claro qué vestido llevará, adelanta que será un look «sobrio y elegante». Sin embargo, no tiene dudas de que la competencia con Cristina Pedroche será feroz: «Siempre fui una gran defensora de Cristina», comenta entre risas, dejando claro que no le teme a los desafíos estilísticos.
Blanca Romero, en los premios Goya
Además, Blanca dará vida a Eloísa, la monja rebelde, en la película La Abadesa, dirigida por Antonio Chavarrías, que se estrenó en cines el 22 de marzo. A punto de cumplir 50 años, la actriz tiene claro que está en su mejor momento: «Estoy en mi momento más fuerte. Es ahora o nunca, y voy a por todas», afirma con esa determinación que la caracteriza.
Nueva faceta
Pero lo que realmente sorprende en este regreso de Blanca Romero es el contexto en el que ocurre: su retorno a los focos después de una larga pausa dedicada a su vida personal. Una pausa que no fue fruto de la casualidad, sino de una decisión consciente y bien meditada. Tras un arranque fulgurante en el mundo del cine y la televisión, con papeles que la hicieron famosa y con el galardón del Premio Goya a la mejor actriz revelación por su papel en After en 2010, Blanca decidió tomar un receso. Durante años, la actriz fue un rostro familiar en series de gran éxito como Física o Química, y también estuvo en el centro de la atención del papel couché por su matrimonio con el torero Cayetano Rivera.
Sin embargo, hubo un momento en que su vida dio un giro inesperado, lejos de las cámaras, las pasarelas y el glamour al que estaba acostumbrada. Así las cosas, decidió mudarse a Asturias, a un tranquilo pueblo en el término municipal de Villaviciosa. Allí, en una casa rodeada de naturaleza, encontró la paz que tanto necesitaba. En su nuevo día a día, Blanca disfruta de la tranquilidad que le brinda su entorno rural, alejada del ajetreo de la vida en la ciudad. «Me fui de Asturias muy joven, pero siempre supe que algún día volvería», explicó en una entrevista. En su hogar asturiano, rodeada de naturaleza y con vistas impresionantes, valora el tiempo que antes no tenía, ese que le permite disfrutar de pequeños placeres como pasear por el monte, hacer deporte, cocinar y dormir siestas.
Blanca Romero y Cayetano Rivera
Muy a su pesar, su vida personal siempre ha estado en el foco mediático. Y es que su matrimonio con Cayetano Rivera en 2001 acaparó la atención de los medios. Aunque su relación con el torero fue breve —se separaron en 2003—, dejó una huella profunda en su vida. El amor que compartieron fue genuino, pero las diferencias en sus visiones de la vida hicieron que la relación se desgastara. Fue Blanca quien decidió ponerle fin, explicando que «la cuerda se rompió de tanto tirar». A pesar de la separación, ambos mantienen una relación cordial. De hecho, Cayetano adoptó a Lucía Rivera, dándole su apellido. Lucía, su primogénita, es fruto de una relación anterior a la del torero, mientras que Martín, su hijo pequeño, es el fruto de su relación posterior y con quien Blanca vive actualmente.