Ramón Arcusa jugando al tenis
La vida de Ramón Arcusa a sus 88 años y su desconocida pasión por el tenis
El componente del Dúo Dinámico juega tres veces por semana en el Club de Tenis Chamartín
El Dúo Dinámico ha perdido a uno de sus pilares con la marcha de Manuel de la Calva, pero Ramón Arcusa se empeña en recordarnos que lo de «dinámico» no era un simple adorno artístico, sino un diagnóstico vital. A punto de cumplir 89 años, el hombre que puso banda sonora a varias generaciones no se dedica a contar batallitas en un sillón orejero, sino a dar raquetazos en la pista de tenis. Donde otros ven edad, él ve línea de fondo.
Manuel de la Calva falleció el 26 de agosto, a los 88 años, en el Hospital MD Anderson de Madrid, víctima de una fibrosis pulmonar que arrastraba desde hacía tres años. Siempre optimista, afrontó la enfermedad como vivió: con una sonrisa. Ramón lo despidió con emoción y ternura: «Mi amigo del alma, más que hermano, compañero de cien aventuras y de mil canciones nos ha dejado hoy. No lloréis por él, no le gustaría. Fue el alma del Dúo, siempre alegre, optimista, positivo». Y mientras España llora la pérdida de uno de sus grandes iconos musicales, el superviviente del dúo encuentra refugio en su otra gran pasión: el tenis.
Todo empezó en 1984, en Los Ángeles, durante una grabación con Julio Iglesias. Ramón, con «unos kilos de más», decidió ponerse en forma. Julio prefería el ping-pong (y casi siempre ganaba), pero en la casa donde se alojaban había una pista de tenis olvidada. Ramón la redescubrió y ya no la soltó. Tres años después, el Dúo Dinámico publicaba un disco titulado En forma.
Manuel de la Calva y Ramón Arcusa en concierto en Tarragona. 2013
Hoy, con casi nueve décadas a la espalda, juega tres veces por semana en el Club de Tenis Chamartín: un partido de dobles, otro de individuales y una clase con profesor. Ni Rafa Nadal se daba tanta caña en pretemporada. El gimnasio, en cambio, lo aborrece: «Allí el tiempo pasa más lento que en ninguna parte; a los cinco minutos ya estás mirando el reloj». En la pista, en cambio, el tiempo vuela: «El tenis es divertido aunque pierdas. Si haces unos puntos buenos, ya te satisface».
Forma parte del equipo de veteranos mayores de 85 años, junto a Miguel Iniesta —guitarrista del Dúo durante años— y otros compañeros. Compiten en el Campeonato de España por equipos con la ilusión de unos veinteañeros. Félix Candela, el capitán, lo describió con ironía en El Mundo: «Son como chiquillos. Les hace una ilusión tremenda competir. Tenemos un grupo de WhatsApp para organizarnos y se lo toman con un entusiasmo increíble».
De hecho, presume de su derecha, Miguel de su revés. El resto aporta lo suyo, y todos juntos demuestran que el tenis, como la música, es cosa de compás y constancia. Él lo resume con sencillez: «Estos campeonatos demuestran que puedes seguir moviéndote, haciendo puntos bonitos, conociendo gente y divirtiéndote sobre todo. Y si ya ganas algún partido, es fantástico».
Además, el cantante no solo juega al tenis: también es un seguidor entusiasta del circuito. En Twitter dejó una ocurrencia con retranca: que gracias a Nadal y a Alcaraz hemos escuchado más veces el himno español en Francia que en España.