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Alejandro Talavante y Débora Vittorio

Así es la nueva novia de Alejandro Talavante tras su difícil divorcio

Italiana y prima de las protagonistas de la popular serie Los Gipsy Kings, Débora Vittorio ha posado con el torero en Roma

En el inagotable escenario donde la vida privada se representa con tanta intensidad como una faena en Las Ventas, Alejandro Talavante ha vuelto a situarse bajo los focos. El torero extremeño, dueño de un estilo único dentro y fuera del ruedo, ha decidido anunciar en redes sociales su nueva relación con Débora Vittorio. No recurrió a entrevistas pactadas ni a grandes titulares, sino a un sencillo mensaje en Instagram: «Días de verano en Roma», acompañado de un corazón. Un gesto parco, pero cargado de intención, que convierte a Vittorio en protagonista indiscutible de la actualidad sentimental del diestro.

Ella, por su parte, respondió con lo que mejor sabe hacer: posar ante la cámara como si estuviera en la portada de una revista. En la Ciudad Eterna, entre ruinas clásicas y calles empedradas, dejó constancia de que habían asistido a una boda, y lo hizo enfundada en un vestido digno de alfombra roja. La pieza —un ceñido diseño amarillo pastel, bordado en plata y pedrería, con escote palabra de honor y mangas abullonadas de gasa— parecía concebida para robar todas las miradas. Ajustado al milímetro a su silueta, el vestido conjugaba sensualidad y teatralidad, convirtiendo el posado en una declaración de estilo. Las flores multicolores del jardín donde se tomó la fotografía, enmarcando su figura como un decorado renacentista, subrayaban la estética barroca del momento. Vittorio se presentaba así no solo como pareja del torero, sino como auténtica protagonista de la velada. Y como si el día romano no hubiese tenido ya suficientes notas de lujo y espectáculo, las imágenes compartidas en redes dejaron entrever que la pareja también acudió a un concierto de Gente de Zona, el dúo cubano formado por Randy Malcom y Alexander Delgado Hernández.

La irrupción de Débora en la vida del matador no es anecdótica. Se trata de una mujer de linaje mediático: prima de las protagonistas de Los Gipsy Kings, las hermanas Muñoz —Celia, Juncal, Líbana y Adriana Cabo—, lo que ya de por sí la vincula a un universo de notoriedad televisiva y exposición pública. Madre de tres hijos, fruto de su matrimonio anterior con José Jiménez, Vittorio compagina sus responsabilidades familiares con una faceta profesional igualmente visible: dirige D.V Clinic, una cadena de centros estéticos con sedes en Sevilla, Madrid y Badajoz —ciudad natal del diestro—, donde ofrece a sus clientes labios rusos, armonización facial y todo un repertorio de transformaciones concebidas para desafiar el paso del tiempo a golpe de ácido hialurónico.

Alejandro Talavante y Yessica RamírezGtres

No obstante, la elección sentimental de Talavante llega tras una historia plagada de capítulos turbulentos. Su matrimonio con la modelo mexicana Yessica Ramírez —coronada Miss México en 2003 y representante de su país en Miss Mundo 2004— se celebró en 2013 ante 400 invitados, entre los que se encontraban Manzanares, El Juli y Finito de Córdoba. De esa unión nacieron tres hijos, pero el idilio concluyó en 2019 tras acusaciones veladas de infidelidad y mensajes en redes que rezumaban despecho literario: «El engaño destruye la confianza, porque la decepción, la inseguridad y la desilusión tienen el poder de destruir el más profundo sentimiento de amor». Hubo reconciliación en 2020, pero aquella tentativa se evaporó con rapidez. El torero parecía condenado a un bucle de rupturas y retornos, hasta que el presente se encargó de clausurar definitivamente aquella novela.

Hoy, en cambio, Talavante se muestra confiado en su nueva etapa vital. No ha escatimado gestos, y por el cumpleaños de Débora le regaló un reloj Bulgari Serpenti Tubogas, pieza de alta relojería valorada en casi 23.000 euros, con oro rosa y diamantes engastados. Un obsequio que no es solo símbolo de afecto, sino también declaración estética de pertenencia a un mundo de lujo, viajes y sofisticación. Ella, viajera incansable, comparte en sus redes postales desde París, Suiza o Granada, siempre entre el misticismo («Dios está en mí») y la coquetería de quien se autoproclama «amante de la moda y la belleza».

Queda lejos aquel joven que en 2006 tomó la alternativa en Cehegín, apadrinado por El Juli, y que un año después cortaba tres orejas en Las Ventas para salir por la Puerta Grande.