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La Princesa Leonor, en la Academia de San JavierGTRES

La historia del título de Princesa de Viana que Leonor estrena esta semana

La primogénita de los Reyes hará un recorrido por Pamplona, Tudela, Viana y el Monasterio de Leyre

La Princesa Leonor sigue sumando hitos en su camino hacia el trono. Mientras completa la última fase de su formación castrense en la Academia General del Aire de San Javier, en Murcia —donde ha vestido por primera vez el uniforme azul de aviación—, se prepara para un compromiso institucional cargado de simbolismo: estrenar oficialmente el título de Princesa de Viana. Aunque lo ostenta desde 2014, cuando Felipe VI fue proclamado Rey, nunca hasta ahora lo había ejercido en público. Será a finales de la próxima semana cuando viaje a Navarra junto a los Reyes Felipe y Letizia. Durante tres días recorrerán Pamplona, Tudela, Viana y el Monasterio de Leyre, un itinerario que no solo refuerza la proyección institucional de la heredera, sino que también la conecta con siglos de historia.

El título de Príncipe de Viana surgió en un contexto de modernización de las monarquías europeas. En Inglaterra, el heredero era desde el siglo XIV Príncipe de Gales; en Francia, se creó la figura del Delfín de Viena; en Castilla nació el título de Príncipe de Asturias; y en Aragón, el de Príncipe de Girona. Navarra, por entonces un reino independiente, no quiso quedarse atrás. Así, en 1423, Carlos III el Noble instituyó el título para su nieto Carlos, hijo de Blanca de Navarra y del infante Juan de Trastámara. El gesto buscaba equiparar al reino con las grandes potencias vecinas y otorgar prestigio a su heredero.

Desde entonces, el título quedó vinculado a la localidad de Viana, en la merindad de Estella, una villa fundada en el siglo XIII como fortaleza defensiva. Con poco más de 4.400 habitantes, conserva murallas medievales, palacios renacentistas y la iglesia de Santa María, que guarda un secreto fascinante: allí reposan los restos del aventurero renacentista César Borgia.

Palacio de Viana

El recorrido de Leonor por Navarra será también un viaje cultural. Pamplona, la capital, es conocida en todo el mundo por los Sanfermines, pero su esencia va mucho más allá: su catedral gótica, las murallas y un casco antiguo vibrante recuerdan la importancia de la ciudad en la Edad Media. Tudela, situada a orillas del Ebro, refleja la convivencia histórica de musulmanes, judíos y cristianos, y hoy se enorgullece de su catedral y de una gastronomía de huerta que la ha convertido en referente. Viana, como símbolo del título, mantiene un sabor medieval intacto, con calles empedradas y un patrimonio que conecta con la creación del título hace seis siglos. La visita culminará en el Monasterio de Leyre, en la sierra prepirenaica, uno de los conjuntos monásticos más antiguos y mejor conservados de España. Su panteón guarda los restos de los primeros reyes de Pamplona y su iglesia románica es un ejemplo único del arte altomedieval. El enclave, rodeado de bosques y montañas, simboliza la raíz histórica y espiritual del reino navarro.

Esta inmersión en la historia navarra coincide con una etapa decisiva en la formación de la hija de la Reina Letizia. Tras pasar por la Academia General Militar de Zaragoza y la Escuela Naval de Marín, este curso 2025-26 lo dedica a completar su preparación en el aire. Su gran reto será aprender a volar el Pilatus PC-21, una de las aeronaves de entrenamiento más avanzadas del Ejército del Aire. Este viaje servirá, además, como prólogo a otra gran cita en su agenda: los Premios Princesa de Asturias, que se celebrarán en Oviedo el próximo 24 de octubre.