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Dani Alves y Joana SanzGTRES

Joana Sanz y Dani Alves, padres de su primer hijo en común

El nacimiento, que tuvo lugar en Barcelona, marca un nuevo comienzo para la pareja tras el proceso judicial que puso su relación a prueba

En silencio, lejos de los focos que durante años iluminaron —y a veces abrasaron— su historia, Joana Sanz y Dani Alves han dado la bienvenida a su primer hijo en común. La modelo tinerfeña dio a luz en Barcelona, y tanto ella como la niña se encuentran ya en perfecto estado en su casa de Esplugues de Llobregat. Allí, rodeados únicamente por familiares y amigos íntimos, la pareja vive sus primeras horas de calma tras un largo viaje lleno de pruebas, pérdidas y segundas oportunidades.

Flores para Joana SanzInstagram

Según Vanitatis, el parto se desarrolló con absoluta normalidad, y tanto la madre como la pequeña se encuentran en perfecto estado. Pero lo que se intuye como un desenlace feliz no es más que el cierre de un capítulo intenso en una historia que ha oscilado entre el amor y la adversidad.

Boda íntima

Joana y Dani se conocieron hace más de una década, cuando él ya era una estrella consolidada del fútbol y ella comenzaba a abrirse paso en el mundo de la moda. Lo suyo fue rápido, natural, sin planes. En 2016 celebraron en París una ceremonia simbólica, sin validez legal, pero con un intercambio de anillos que selló su compromiso sentimental. «Fue una boda a nuestra manera, sin papeles, pero con mucho amor», recordaría ella tiempo después. Un año más tarde, en julio de 2017, volvieron a decir «sí, quiero», esta vez en Formentera, en una boda íntima con apenas un puñado de testigos.

Sin embargo, no todo fue calma. En Navidad de 2019, pasaron las fiestas separados, lo que alimentó rumores de crisis. A pesar de los altibajos, la pareja continuó junta, enfrentando juntos dificultades financieras y la presión mediática que acompaña a cualquier figura pública de ese calibre.

Giro de guion

La vida les dio un vuelco en enero de 2023. Dani Alves fue acusado de agresión sexual a una joven en una discoteca de Barcelona. La noticia corrió como pólvora y el futbolista fue detenido y enviado a prisión preventiva. El escándalo fue inmediato y devastador. En medio de la tormenta, Joana Sanz optó por el silencio. Eliminó de sus redes sociales todas las fotografías junto a Alves y se refugió en la intimidad. Poco después, la tragedia volvió a golpearla: su madre falleció tras una dura batalla contra el cáncer. «Necesito tanto tu abrazo, verte reír o bailar…», escribió la modelo en un mensaje que destilaba desgarro. En apenas unos meses, perdió a su madre y vio cómo su vida sentimental quedaba en el ojo del huracán mediático. En marzo de ese mismo año, la modelo anunció que había roto con Dani. Dijo necesitar cuidar su salud emocional, aunque (como el tiempo demostraría) nunca llegó a romper el lazo del todo. En privado, siguió visitándolo en prisión y prestándole apoyo discreto, incluso cuando gran parte de la opinión pública ya la había condenado sin matices.

El 2024 marcó un punto de inflexión. Tras pagar una fianza de un millón de euros, Dani Alves recuperó la libertad provisional. Poco después, Joana compartió una imagen de sus manos entrelazadas, donde se veía el tatuaje que ambos comparten: «1+1=1», una señal clara de reconciliación. En marzo de 2025, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña absolvió al exfutbolista por falta de pruebas. Joana reaccionó con un mensaje contundente: «Me señalaron, me insultaron, me amenazaron. Como si la que estuviera en el banquillo fuera yo. Pero sigo en pie».Tres días después, la modelo anunció su embarazo. Confesó que había pasado por varios tratamientos de fertilidad y tres pérdidas antes de lograrlo. «Perdí a mi madre hace dos años… Sé que fue ella quien me envió a mi bebé», escribió con emoción.

El nacimiento de su hija marca un renacer para Joana Sanz. Tras años de dolor, exposición mediática y juicios, la modelo vive ahora una etapa serena, centrada en su maternidad y en una relación que ha superado todas las pruebas.