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Juan del Val y Nuria RocaRedes sociales

La casa de Juan del Val y Nuria Roca por dentro: mucho color y diseño moderno

Convertido en uno de los rostros más mediáticos del panorama español, Juan del Val vive su semana de gloria tras alzarse con el Premio Planeta 2025 por su novela Vera, una historia de amor. Junto a su esposa Nuria Roca y sus tres hijos (Juan, Pau y Olivia) residen en una luminosa vivienda situada en Pozuelo de Alarcón, una de las zonas más exclusivas y codiciadas del área metropolitana de Madrid. Apenas a diez kilómetros de la capital, Pozuelo es sinónimo de privacidad, tranquilidad y calidad de vida. Sus amplias avenidas arboladas, urbanizaciones con vigilancia y su excelente oferta educativa y gastronómica la convierten en una de las localidades preferidas por artistas, empresarios y familias de alto perfil. No en vano, el precio medio del metro cuadrado ronda los 4.800 euros, y es el municipio con la renta per cápita más alta de España.

Pero la casa de los Del Val Roca no es solo un símbolo de éxito, sino sobre todo un reflejo de personalidad, arte y cotidianidad feliz. Lejos del minimalismo frío, su hogar rebosa carácter, textura y sentido del humor. En las imágenes que ambos comparten en redes, se adivina una estética cálida y luminosa, llena de guiños mediterráneos y diseño contemporáneo. Los suelos de madera conviven con alfombras de tonos azul cobalto, mostaza y verde jade, mientras que las paredes se transforman en una galería ecléctica donde el arte ocupa el papel principal. «Las piezas más importantes para mí son los cuadros», confesó Nuria en una entrevista con ¡Hola!. «Si puedo invertir, lo hago en ellos. Tengo obras con valor sentimental, como una que pinté de niña y que mi madre guardó; la enmarqué con un paspartú naranja flúor, y ha quedado preciosa».

Salón de la casa de Juan del Val

Salón de la casa

Arquitecta técnica de formación, la presentadora ha impregnado cada estancia de su toque intuitivo y libre. «Llevo muchos años construyendo mi casa», explicaba. «Me gusta desubicar lo ubicado: tengo una mesa de trabajo en el salón, junto a la de comedor y el sofá. Creo espacios dentro de los espacios». Y así sucede: en cada rincón hay un detalle que invita a detenerse. Sobre las mesas de cristal descansan títulos como Contemporary Graphic Design, A Gun for Hire de Helmut Newton, Architecture in Switzerland o Royal Oak. Entre ellos, se intercalan objetos de cristal, portavelas geométricos y pequeños recuerdos de viajes.

La terraza

El exterior es otro de los grandes tesoros de la vivienda: un jardín exuberante, con una pérgola de fibras naturales, sillas de mimbre y cojines de vivos colores. Un olivo centenario preside el espacio, junto a una piscina turquesa que refleja la luz de Madrid en verano. Sobre la mesa de madera, las macetas de barro y un clásico tablero de parchís hablan de tardes familiares y sobremesas sin prisa.

La terraza

No hay ostentación, sino una elegancia vivida. Cada objeto tiene una historia; cada esquina respira autenticidad. Y aunque el reciente millón de euros del Premio Planeta podría haber permitido un nuevo capricho inmobiliario, la realidad es que este refugio fue levantado mucho antes del galardón.