La Princesa Ingrid Alexandra de Noruega
Primeras palabras de Ingrid de Noruega lejos del escándalo: «Me siento libre, puedo ser yo misma»
La heredera, hija de los herederos al trono noruego, estudia Ciencias Sociales con especialización en relaciones internacionales y economía política en la Universidad en Sídney
La única hija de los Príncipes Haakon y Mette-Marit se marchó a Australia para empezar sus estudios en la Universidad de Sídney este años, y desde allí ha concedido una sincera entrevista en televisión. La primera confesión fue: «Me siento libre, definitivamente siento que aquí puedo ser yo misma», ha revelado.
Atrás queda el escándalo de su hermano materno Marius Borg. Un escándalo del que llegan los ecos a Australia, pero del que ella no quiere dar muchos detalles. El fiscal general de Oslo imputó a su hermano mayor, Marius Borg Høiby este verano, por un total de 32 delitos. «Por supuesto que es difícil. Tanto para los que estamos cerca, para mí como hermana y para mamá y papá». «Y, por supuesto, para todos los que se han visto afectados por el caso», dice a la periodista sin querer «profundizar mucho más en ello».
En declaraciones con NRK, el principal canal de televisión público de Noruega, asegura que: «Lo estoy disfrutando muchísimo, me alegro de haber venido». «Creo que había muchas buenas universidades entre las que podría haber elegido, pero creo que Sídney fue la elección correcta para mí. Tiene una universidad increíblemente buena, buenos profesores y un ambiente estudiantil estupendo», explicaba la Princesa Ingrid.
Ingrid de Noruega
Su madre, con mala salud
Su madre, la herdera también es una preocupación para la joven princesa. Su salud es delicada. Mette-Marit de Noruega, está en plena rehabilitación de su fibrosis pulmonar, retirada de la agenda oficial y con su popularidad por los suelos. «Es difícil... Mamá lleva mucho tiempo con una enfermedad crónica, pero intento mantenerme en contacto con ella y hablamos mucho por teléfono», cuenta su hija haciendo referencia a las videollamadas que las mantienen al día. «Creo que ella quiere que esté aquí estudiando. Lo sé. Pero claro que es difícil estar lejos... Estoy orgullosa de mi madre, tiene una fuerza de voluntad increíble para seguir adelante», opina.