La joven de 19 años, junto a su madre, la baronesa Thyssen
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La nueva vida de Carmen Thyssen en uno de los mejores barrios de Barcelona
Después de probar ADE y darse cuenta de que no era lo suyo, ha cambiado de carrera, de universidad y de ciudad
Carmen Thyssen ha decidido que ya era hora de empezar a volar por su cuenta. Dejó Andorra, donde ha vivido siempre, llenó unas cuantas maletas y se instaló en Barcelona, en ese barrio de Sarrià que parece de película, con sus calles estrechas, sus panaderías de toda la vida y ese ambiente de pueblo mediterráneo donde todo va a otro ritmo. Es uno de los barrios más caros de la ciudad (alquilar un piso allí supera los mil euros al mes) pero también uno de los más cómodos para estudiantes, porque está muy bien conectado con la universidad y con el centro.
Carmen tiene 19 años y una biografía tan discreta como su forma de estar en el mundo. Es hija de la baronesa Carmen Thyssen, una de las grandes figuras del coleccionismo y la cultura en España, y nació en Los Ángeles junto a su hermana melliza Sabina, con solo tres minutos de diferencia, en 2006. Desde pequeñas vivieron apartadas del ruido mediático a pesar del apellido que llevaban detrás. Con el tiempo, eso sí, las hemos ido conociendo un poco más, sobre todo a Carmen, que parece la más decidida y, según muchos, la favorita de su madre para continuar el legado artístico familiar.
El curso pasado empezó ADE en la Universidad de Barcelona, en Sant Cugat, pero la experiencia no terminó de encajar. Este año, en cambio, ha dado un giro: ha cambiado de carrera, ha cambiado de centro y ha cambiado de ciudad. Ahora estudia Derecho en la Universidad Internacional de Cataluña (UIC) y ya no vive en una residencia de estudiantes, como antes, sino en un piso propio en Sarrià. Necesitaba más espacio, más independencia y, sobre todo, empezar una etapa más adulta.
Sabina, su hermana, sigue en Andorra y prefiere un camino más creativo, centrada en el arte y la ilustración. Carmen, sin embargo, se mueve entre museos, universidades y responsabilidades. En los últimos años ha acompañado a su madre a varios actos culturales, presentaciones y eventos vinculados al patrimonio familiar. La baronesa lo ha dicho más de una vez: Carmen es madura, responsable y tiene las ideas muy claras, algo que, para una mujer como Tita Thyssen, vale oro.
En las fotos que publica Semana se la ve feliz, relajada, caminando por su nuevo barrio con un look muy de chica universitaria que va a clase sin complicaciones: un jersey azul claro de punto suave, escote en V, vaqueros oscuros rectos y un par de zapatillas blancas que sirven para todo. El toque que marca diferencia es el bolso, un shopper de Louis Vuitton con el clásico monograma marrón y detalles en camel, una de esas piezas que, aunque discretas, dicen mucho. Su precio ronda los 1.600 euros.
Carmen Thyssen acude cada vez con más asiduidad a actos públicos
En otra de las imágenes se ve a la baronesa entrando en el portal del piso de Carmen. Tita tiene 83 años, pero no falla: viaja a la ciudad Condal a ver a su hija siempre que puede y las dos comparten ratos tranquilos en la nueva casa, poniéndose al día, organizando cosas, hablando de los estudios y de la vida. Son cómplices y se nota.
Carmen, junto a su hermano mayor Borja, representa el futuro de la familia. Está implicada en los proyectos museísticos y, hace casi un año, acompañó a su madre en la presentación del futuro Museo Carmen Thyssen Barcelona, en el Palau Marcet, donde mostró una ilusión enorme por lo que viene.
Aunque ahora vive sola, sigue muy unida a su familia. Y, si todo sigue igual que siempre, en Navidad volverá a Andorra para celebrarlas juntas entre nieve, chimenea y tradición.