Ana Botín y Guillermo Morenés, el pasado 30 de diciembre
Quiénes son los tres hijos de Ana Botín y a qué se dedican
La presidenta del Banco Santander tiene tres hijos, fruto de su matrimonio con Guillermo Morenés, involucrados en el sector financiero
Siempre a la sombra de su todopoderosa madre y lejos de los focos, los tres hijos de Ana Botín y Guillermo Morenés han seguido la tradición familiar con carreras profesionales relacionadas con la banca y la finanzas. Recientemente, era su hijo mediano Javier Morenés el que acaparaba titulares tras conocerse la creación de su primera empresa en España; 370 Holding, una sociedad registrada en noviembre de 2025 concebida como empresa matriz desde la que canalizar inversiones.
La sociedad tiene su domicilio social en una zona de Madrid próxima al estadio Santiago Bernabéu, donde se concentran varias empresas vinculadas a la familia Botín. Javier Morenés figura como socio único y ha nombrado administradora a María Isabel Anguera, una profesional de confianza encargada de la gestión de parte del patrimonio familiar. Javier ha desarrollado la mayor parte de su vida fuera de España. Nació en Estados Unidos y su última residencia conocida se encontraba también en ese país, lo que explica su bajo perfil hasta este momento
Su hermano mayor, Felipe, con mayor proyección pública por sus inversiones en el sector inmobiliario, estudió en Georgetown, ha trabajado en JP Morgan y fondos de inversión, y es consejero suplente en Santander México. en En 2016 se casó con Julia Puig, heredera de la firma de perfumes y moda Puig. El pequeño, Pablo, vive en Londres, y es socio fundador en Boost Capital Partners.
Ana Botín Izquierda), junto a su hermano Emilio (derecha) y Javier (al fondo)
El fuerte momento que atraviesa el Banco Santander en los mercados financieros ha coincidido con una intensa actividad empresarial dentro de la familia Botín. Mientras la entidad vive una etapa de crecimiento en Bolsa, varios miembros de la saga han puesto en marcha nuevas sociedades con las que reorganizar y diversificar su patrimonio fuera del negocio bancario tradicional.
Emilio Botín, hermano de Ana, constituyó recientemente varias sociedades vinculadas a su holding Puente San Miguel, que agrupa parte de sus acciones del Santander. Por su parte, Javier Botín reorganizó su participación en la entidad mediante el traspaso de millones de acciones entre sociedades bajo su control.