Silvia Intxaurrondo, en La Hora de La 1
La ausencia de Silvia Intxaurrondo de su programa ya tiene explicación
La presentadora no estuvo en pantalla en 'La Hora de la 1' desde el pasado miércoles
Durante varios días, la silla vacía de Silvia Intxaurrondo en La Hora de La 1 se convirtió en uno de los detalles más comentados de la televisión pública. Primero fue una ausencia anunciada como un breve paréntesis tras las fiestas navideñas. Luego, un regreso puntual. Y, de nuevo, el silencio. En plató, Álex Barreiro ocupaba su lugar. En redes sociales, las preguntas empezaban a multiplicarse.
RTVE había informado a la audiencia de que la periodista se tomaría solo una semana de descanso. Y así fue: el 12 de enero, Intxaurrondo volvió a presentar el programa con normalidad. Pero al día siguiente, su nombre desapareció otra vez del rótulo de apertura. No estuvo el miércoles, ni el jueves, ni el viernes. Esa secuencia, en un momento especialmente delicado para su relación con la Corporación, alimentó todo tipo de interpretaciones.
El contexto no era menor. Desde septiembre, la presentadora y directora del matinal mantiene un conflicto legal con RTVE por su situación contractual y su salario. La periodista demandó a la corporación tras una inspección de Trabajo que determinó que su relación laboral anterior se ajustaba a la figura de «falsa autónoma». A raíz de esa regularización, su remuneración pasó de una cifra superior a los 250.000 euros anuales a un salario en torno a los 45.000 euros, lo que llevó a Intxaurrondo a reclamar judicialmente la diferencia.
En ese proceso, el presidente de la cadena pública, José Pablo López, le ofreció un contrato artístico de dos años con una retribución anual de 253.356 euros, una propuesta que la presentadora rechazó. Desde entonces, su figura se ha situado en una zona especialmente sensible dentro del organigrama de la corporación, lo que ha hecho que muchos espectadores interpreten su ausencia como algo más que una simple baja médica.
Las redes se ha convertido en un termómetro de sospecha. «¿Qué le pasa a Silvia?», preguntaban algunos. «No es lo mismo cuando ella no conduce el programa», comentaban otros. Hubo quien habló de «hilos que se mueven en la sombra» y quien celebró que su puesto estuviera «bien cubierto», aunque sin ocultar que se la echaba de menos.
Silvia Intxaurrondo
La explicación, sin embargo, ha llegado por una vía mucho más prosaica. Fuentes de RTVE confirman a El Mundo que la periodista atraviesa un proceso gripal fuerte, con fiebre y tos, que le ha impedido ponerse frente a las cámaras. Nada de maniobras internas ni decisiones editoriales encubiertas: una gripe en plena temporada alta de infecciones respiratorias.
Y ahí entra el otro elemento que añade contexto legal a la historia: la baja médica. En España, la gripe se considera una enfermedad común y entra dentro del régimen de incapacidad temporal regulado por la Seguridad Social. No existe un número fijo de días de baja. La duración depende de la valoración del médico y de cómo evolucione el paciente. Las guías orientativas sitúan la media en torno a una semana, aunque en casos más intensos puede alargarse hasta veinte días o más si hay complicaciones.
Durante ese periodo, el trabajador (también en una empresa pública como RTVE) tiene derecho a ausentarse del puesto con un parte médico que justifique la incapacidad. A partir del cuarto día de baja, se activa la prestación económica correspondiente, con porcentajes fijados por ley, mientras la empresa puede cubrir temporalmente su función en pantalla.
En el caso de la comunicadora, la previsión es que, si su estado mejora, regrese al programa el próximo lunes.