Fundado en 1910

José María Aznar y Ana Botella con Alejandro Agag en primera fila durante la presentación del libro de Ana AznarDavid Mudarra .

Los Aznar cierran filas en la presentación del libro de su hija

Desde su marido, Alejandro Agag, hasta sus amigos, como Amparo Corsini y Rosauro Varo, nadie se perdió la presentación en Madrid del libro de Ana Aznar Botella este jueves

Este jueves en Madrid, en la Fundación Ortega Marañón en la calle Fortuny, un ir y venir de coches negros con los cristales oscuros daban algunas pistas sobre el evento que se celebraba en el interior del bello edificio a las siete de la tarde. La familia Aznar Botella al completo se daba cita para una ocasión muy especial. Ana Aznar presentaba su primer libro: Educar también es decir no.

Rodeada de su marido, de sus padres y hermanos y cuñadas, la hija del expresidente Aznar, doctora en psicología, conferenciante, investigadora, y ahora autora, encandiló a los invitados con su simpatía y naturalidad. «Tener un hijo único no supone un problema a la hora de educar», comentó con firmeza ante un público entregado que escuchaba con atención las reflexiones de la protagonista.

Ana Aznar firmando ejemplaresDavid Mudarra

Con un micrófono que le daba voz, Ana Aznar Botella, presentó su libro en Madrid bajo la atenta mirada de sus padres, sentados en primera fila junto a su marido Alejandro Agag. Natural y muy amena, no eludió las preguntas que la periodista Pilar García de la Granja le lanzó durante la velada. En la sala del auditorio de la Fundación Ortega Marañón no había sillas libres. Ana Aznar, quien por cierto habla muy deprisa y en el tono recuerda a su padre, aclaró que ella «es más de educar como madre jardinera que como madre carpintera». Es decir, sembrando para que los hijos florezcan y no esculpiéndolos sobre una madera a nuestra imagen y semejanza.

Durante algo más de una hora, la hija de Aznar detalló su manera personal de entender la educación y cómo las evidencias científicas dan pistas sobre cómo acertar con los hijos. Tarea que no es «nada fácil», dijo. Confesó también entre risas que ella «estaba muy satisfecha de la educación recibida de sus padres». Un momento que despertó los aplausos del público, tras la mirada cómplice de la protagonista a sus progenitores sentados en primera fila. Hubo también gestos de complicidad con su marido.

Entre los invitados, sus dos hermanos José María y su mujer Mónica Abascal y Alonso, con la suya, Renata Collado, que siguieron la cita literaria de pie, al final de la sala. Amigos de la familia como Enrique Rojas, Amparo Corsisni y María José González del Valle, con su hijo Diego García de la Peña, o Veva Longoria no faltaron a la velada. En segunda fila, detrás de Alejandro Agag estaba también el empresario Rosauro Varo. Un éxito de convocatorio en la que incluso se agotaron los ejemplares a la venta.