Fundado en 1910

Alfonso de Borbón y la modelo Eugenia SilvaGTRES

El motivo detrás de la separación de Eugenia Silva y Alfonso de Borbón

El matrimonio, que tiene dos hijos en común, ha decidido concederse un tiempo de reflexión

Después de trece años de relación consolidada, dos hijos en común y una imagen pública marcada por la discreción, la historia entre Eugenia Silva y Alfonso de Borbón atraviesa su momento más delicado. No se habla, por ahora, de ruptura definitiva. El término que manejan fuentes cercanas es «tiempo de reflexión». Pero los hechos son claros: han dejado de convivir.

Ha sido la revista ¡Hola! la que ha adelantado la noticia, confirmando que el empresario ha abandonado el domicilio familiar hace aproximadamente dos semanas. Las imágenes lo muestran entrando en su nueva vivienda con dos mochilas, vestido con vaqueros y jersey, en una escena sobria y elocuente por sí sola. No se trata únicamente de una distancia emocional, sino también física. Eugenia, por su parte, ha sido fotografiada paseando con su madre.

Esta crisis no parece repentina. Según su entorno, llevaba gestándose desde hacía tiempo y ambos habrían decidido materializarla ahora para reorganizar sus vidas por separado. La pareja, que siempre ha protegido su intimidad, tiene dos hijos: Alfonso, que cumplirá doce años, y Jerónimo, que hará nueve en junio. Una familia que, hacia fuera, proyectaba estabilidad.

Su historia nunca fue lineal. Comenzaron su relación en 2007. Tras dos años de noviazgo visible (acudían juntos a bodas y eventos sin esconderse) rompieron en marzo de 2009. Entonces se habló de distancia. Eugenia vivía en Nueva York en pleno auge internacional y las agendas terminaron por desgastar la relación. Cuatro años después, en 2013, se reencontraron en una fiesta organizada por Cari Lapique en Finca Cortesín. Aquella noche cambió el rumbo de su historia. «Al reencontrarnos decidimos vivir la relación de una forma más madura, planeando un futuro», confesó ella en su momento.

Marta Ortega y Eugenia Silva

En abril de 2014 nació su primer hijo. En junio de 2017, el segundo. No se casaron. «Estamos muy bien así. Tener un hijo y vivir juntos es como estar casados», decía Eugenia. Incluso tras el nacimiento de Jerónimo afirmó que con dos hijos se sentía «más que casada».

El año pasado la familia sufrió un golpe doble. Alfonso perdió primero a su padre, Alfonso de Borbón y Escasany, primo en cuarto grado del Rey Juan Carlos, y diez días después a su hermano Francisco de Borbón y Escasany, duque de Sevilla. Dos pérdidas consecutivas que marcaron profundamente al empresario.

En su reciente entrevista por su 50 cumpleaños, la modelo defendía la solidez del equipo que formaban: «La clave es que somos un muy buen equipo. Nos complementamos mucho como padres». También reconocía que no todo era perfecto, pero que el respeto y el proyecto común eran prioritarios.

Sin embargo, el desgaste parece haber ido ganando terreno con el tiempo. Mientras su vida personal atraviesa este momento de pausa, Eugenia se ha volcado en su faceta profesional. En redes sociales compartía recientemente una reflexión que muchos interpretaron como algo más que una simple declaración laboral: «Nada se construye solo. Detrás de cada imagen hay una estrategia… pero también descanso y desconexión». No era un mensaje cualquiera. La modelo lleva meses centrada en consolidar The Crew, su proyecto empresarial y creativo, concebido como una plataforma de producción, dirección y estrategia visual con la que ha querido anticiparse a su futuro más allá de las pasarelas.

Su vida sentimental antes de Alfonso fue intensa y mediática. Mantuvo relaciones con Enrique Palacios, Alejandro Santo Dávila, Ray Loriga, Sasha Pesko, Pau Donés o Diego Osorio. Pero con Alfonso parecía haber encontrado estabilidad. Incluso mantenía excelente relación con su suegra, Marisa Yordi, a quien definía como «una mujer imponente, coherente y elegantísima incluso en traje de baño».