La familia Franco en los años 70
Quiénes son los nietos de Franco que se quedan sin el Pazo de Meirás, que pasa a manos del Estado
El fin del litigio por Meirás devuelve a la actualidad a la familia de Francisco Franco y a la nueva generación formada por sus siete nietos y trece bisnietos
El Tribunal Supremo ha puesto fin al largo litigio sobre el Pazo de Meirás al confirmar que la histórica residencia gallega pertenece al Estado y no a la familia de Francisco Franco.
La sentencia establece que el edificio y sus terrenos forman parte del patrimonio público, aunque reconoce que los herederos deberán recibir una compensación por las obras y el mantenimiento realizados desde su muerte en 1975. Esa cantidad deberá determinarla un juzgado de La Coruña, aunque la familia ha estimado que podría rondar los 800.000 euros.
Pazo de Meirás en Sada
La decisión judicial cierra así una larga etapa en la historia de un inmueble con gran peso simbólico. El pazo, situado en Sada, fue construido a finales del siglo XIX por la escritora Emilia Pardo Bazán, que lo utilizaba como residencia de verano y lugar de trabajo. Allí escribió parte de su obra y convirtió el lugar en punto de encuentro cultural. Ese carácter cambió tras la Guerra Civil, cuando se organizó una campaña para entregar el edificio a Franco como residencia estival.
La Familia Franco en 1970
Tras su muerte en 1975, la propiedad continuó durante décadas en manos de su familia, hasta que el Estado inició el proceso judicial para recuperarla como patrimonio público con el apoyo de varias instituciones gallegas. Con la sentencia del Supremo, el pazo pasa definitivamente a formar parte del patrimonio estatal.
Mientras el litigio avanzaba en los tribunales, las nuevas generaciones de la familia Franco han seguido desarrollando sus propias trayectorias. El general tuvo una hija, siete nietos y catorce bisnietos (de los que actualmente viven trece), aunque la mayoría de ellos mantiene hoy un perfil bastante discreto y alejado de la vida pública.
Carmen Martinez Bordiú, la nieta mayor de Franco
La primogénita de los nietos es Carmen Martínez-Bordiú, nacida en 1951 y durante años una de las figuras más conocidas de la familia. Su vida personal la convirtió en protagonista habitual de las revistas del corazón. En 1972 se casó con Alfonso de Borbón, duque de Cádiz, matrimonio del que nacieron dos hijos. El mayor falleció siendo niño en un accidente y el segundo es Luis Alfonso de Borbón, conocido en Francia como Louis de Bourbon. Tras varios matrimonios y divorcios, Carmen Martínez-Bordiú vive actualmente en Portugal, donde se ha instalado lejos del foco mediático. En 2018 fue condenada por la Audiencia Nacional a pagar alrededor de medio millón de euros por fraude fiscal.
La segunda nieta es María de la O Martínez-Bordiú, conocida como Mariola. Arquitecta de formación y diplomada en pintura, ha mantenido siempre un perfil mucho más discreto que el de su hermana mayor. Lleva más de cincuenta años casada con Rafael Ardid Villoslada y ha desarrollado parte de su actividad profesional en el sector inmobiliario, ámbito en el que también han trabajado otros miembros de la familia.
El primer nieto varón es Francisco Franco Martínez-Bordiú, conocido como Francis Franco. Su nombre fue modificado por decisión de su abuelo para que el apellido Franco figurara en primer lugar y así perpetuar la estirpe familiar. Estudió Medicina, aunque nunca llegó a ejercer. Con el tiempo se convirtió en una de las figuras más visibles en la gestión de los negocios familiares.
Luis Alfonso de Borbón y su tío Francis Franco en 2019
Otra de las nietas es María del Mar Martínez-Bordiú, conocida como Merry. En los años setenta su boda con el periodista Jimmy Giménez-Arnau se convirtió en una de las primeras grandes exclusivas de la prensa del corazón en España. Tras divorciarse recompuso su vida con un empresario estadounidense y terminó instalándose en Estados Unidos, donde reside desde hace años junto a su hija.
José Cristóbal Martínez-Bordiú, quinto nieto de Franco, ha llevado una vida más discreta. Inició estudios de Arquitectura y Ciencias Físicas, aunque no los terminó, y también pasó brevemente por el Ejército. Con el tiempo se ha dedicado a distintos negocios empresariales, desde proyectos vinculados al mundo ecuestre hasta empresas de producción publicitaria. Está divorciado y tiene dos hijos.
María Aránzazu Martínez-Bordiú, conocida como Arancha, estudió Derecho y ha estado vinculada a la gestión del patrimonio familiar. Desde 2010 figura como apoderada de una empresa dedicada a la administración de bienes inmobiliarios heredados por la familia.
Jaime Martínez Bordiú
El menor de los nietos es Jaime Felipe Martínez-Bordiú, abogado de profesión. Su trayectoria ha estado marcada por diversas polémicas judiciales a lo largo de los años.