Las Princesas Carolina y Estefanía con sus hijos dan la bienvenida al Papa León XIV en Mónaco vestidas de negro riguroso y con mantilla cubriendo la cabeza, tal y como indica el protocolo. Mónaco, fundado por la dinastía de los Grimaldi en el siglo XIII ha buscado durante su historia «el diálogo para encontrar soluciones, antes que las armas», explicó el soberano Alberto II en su discurso.