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Lola Índigo, en Granada

Lola Índigo, con mantilla en Granada: «Tenía pendiente una promesa con mi abuela»

La cantante se convirtió en protagonista en la procesión de la hermandad de la Estrella en el Albaicín en la procesión de Jueves Santo

Granada vivió un Jueves Santo con el Albaicín lleno, incienso en el ambiente y las calles en silencio al paso de la Hermandad de la Estrella. En ese contexto, sin anuncio previo, participó Lola Índigo. Vestida de negro y con mantilla, se incorporó al cortejo con normalidad, aunque su presencia fue reconocida desde el inicio.

La cofradía había iniciado su estación de penitencia a las 17:15 desde la iglesia de San Cristóbal, en un barrio completamente volcado con su hermandad. Desde allí, el cortejo avanzó por Larga de San Cristóbal, carretera de Murcia, Pagés, plaza del Salvador, Cuesta del Chapiz y el paseo del Padre Manjón, antes de adentrarse en enclaves como la Carrera del Darro o Plaza Nueva, con la previsión de llegar a la Carrera de la Virgen en torno a las 21:30. Durante todo ese recorrido, el paso de Nuestro Padre Jesús de la Pasión fue acompañado por los sones de la Agrupación Musical de María Santísima de la Estrella, marcando el ritmo de una tarde de solemnidad y recogimiento.

Y allí estaba ella, caminando, en una imagen que sorprendía porque estamos acostumbrados a verla sobre los escenarios, pero que encajaba perfectamente. Se mostró emocionada durante el recorrido. Porque aunque nació en Madrid en 1992, Mimi Doblas se crio en Huétor Tájar, en Granada, donde pasó la mayor parte de su infancia. Su padre, Juan Doblas, brigada de la Guardia Civil, ha estado destinado en Mallorca durante más de dos décadas, por lo que la isla también forma parte de su historia personal, aunque Granada sigue siendo su referencia principal.

No es algo reciente. Lo ha repetido en numerosas ocasiones y lo volvió a dejar claro cuando el Ayuntamiento de Granada la distinguió con la Medalla de oro al mérito, destacando su «espíritu innovador» y su capacidad para mezclar el folklore andaluz con sonidos actuales. Aquel día, ante un auditorio en pie, lo resumió con una frase muy suya: «Llevo a Granada en mi acento, en mi forma de bailar y en cada letra que escribo. Esta medalla no es mía, es de la niña que soñaba con ser artista mientras miraba la Alhambra».

Por eso su presencia en la procesión no era algo puntual, sino vinculada a su propia historia. Ella misma lo explicaba en Canal Sur: «Me lo pidió una amiga, que es de la hermandad… y tenía una promesita pendiente con mi abuela y lo estoy cumpliendo». Esa abuela, Pepa, fallecida en 2022, fue una figura clave en su vida.

Lola Índigo

La gente, claro, la reconocía. El murmullo iba corriendo por las calles, sobre todo en el paso por el Albaicín, donde el ambiente se vuelve todavía más especial. Pero ella se mantuvo en todo momento discreta y respetuosa con el ritmo de la cofradía.

Uno de los momentos más comentados llegó precisamente en esas calles estrechas del Albaicín. El paso se detuvo, el capataz golpeó el llamador -esa aldaba metálica que marca las órdenes- y se hizo el silencio. Entonces se anunció una levantá dedicada a ella. El capataz lo expresó así: «No hay nada mejor que dedicar la levantá a Mimi. Que vaya por ella, fuerte arriba. ¡Viva la gente del barrio!».

La Hermandad de la Estrella, fundada el 15 de febrero de 1979 y con sus primeras reglas aprobadas en 1980, es una de las cofradías con más personalidad del barrio. Su primera salida procesional fue en 1980, inicialmente en Viernes Santo, hasta asentarse definitivamente en el Jueves Santo un año después. Durante años tuvo que salir desde el colegio Cristo Rey por las dificultades de su sede, hasta que en 1991 se le cedió definitivamente la iglesia de San Cristóbal. En sus orígenes, incluso procesionó una Virgen del Carmen adaptada como dolorosa y una imagen conocida como «Jesús de las Penas», que acabaría siendo el actual Jesús de la Pasión.