Los Reyes Carlos III y Camila, con Donald y Melania Trump, en la embajada británica en Washington
Entramos en la cocina de la embajada británica en Washington donde prepararon el 'afternoon tea' para Carlos III y Trump
Craig Harnden, jefe de cocina de la Embajada, sirvió 3.000 sándwiches y scones con mermelada para 650 invitados
Cuatro tipos de sándwiches, scones, postres y varios ingredientes británicos desde salmón ahumado escocés hasta carne de res. La embajada británica en Washington abrió sus puertas este lunes para recibir a los Reyes Carlos III y Camila para tomar el té junto a Donald Trump y su esposa, Melania. «Prepararemos el afternoon tea para 650 personas con unos 3.000 sándwiches individuales. El cálculo se basa en experiencia y un poco de suerte», comienza explicando Craig Harnden, director de cocina de la embajada británica en Washington. «Elaboramos cuatro tipo de sándwiches. Salmón ahumado con mantequilla de limón, pimienta negra y pan integral. Luego también hacemos uno de roastbeef y rábano, que no es habitual en el afternoon tea pero tenemos la primera importación de ternera británica y estoy feliz de poder usar para esta ocasión especial», continúa. «El de huevo cocido con mayonesa es un clásico y el de pepino que es el más sencillo».
Como no podía ser de otra forma, tampoco faltan los clásicos scones, un panecillo individual de forma redonda. «Los horneamos una hora y media antes de servirlos para que estén templados, con nata y mermelada de fresa encima y listo».
Tras tomar el té, Trump guio a los Reyes en un recorrido por la recién renovada colmena de la Casa Blanca, ubicada en el Jardín Sur, una instalación que, según el Gobierno, es parte de sus esfuerzos por promover iniciativas medioambientales dentro del complejo.
Melania Trump vistió un traje cruzado amarillo mantequilla de Adam Lippes, combinado con zapatos de tacón Manolo Blahnik de piel de serpiente. Su habitual melena suelta y un maquillaje neutro. La Reina Camila bajó del avión en la Base Conjunta Andrews luciendo un vestido abrigo rosa pastel de Dior, con un broche de Cartier con la bandera británica y la bandera de los Estados Unidos. El broche fue un obsequio del exalcalde de Nueva York , Robert F. Wagner Jr., a la Reina Isabel II durante una de sus visitas a Estados Unidos en 1957. Para los actos de la tarde, la Reina lució un vestido abrigo de Anna Valentine hecho a medida con bordados negros y mantuvo el broche. La elección de la diseñadora fue especialmente significativa, ya que fue ella quien creó el vestido de novia de la entonces duquesa de Cornualles.
Entre los 650 invitados con los que pudo charlar la Reina Camila se encontraban el medallista olímpico Tom Daley o el empresario Guy Pelly, antiguo compañero de colegio del Príncipe Guillermo, que ahora vive en Estados Unidos.
Los Reyes y el matrimonio Trump visitan la recién renovada colmena de la Casa Blanca, ubicada en el Jardín Sur
La visita de Estado llega marcada por la fricción entre Washington y Londres, insuflada por las críticas de Trump contra el primer ministro británico, al que acusa de no haber querido dar suficiente apoyo a la ofensiva estadounidense contra Irán ni de brindar activos para intentar desbloquear el estrecho de Ormuz.
Este martes serán recibidos de nuevo en la Casa Blanca, que le brindará una ceremonia militar de bienvenida antes de que el Rey Carlos III y Camila vuelvan a reunirse con el presidente y la primera dama, esta vez en el Despacho Oval.
Después, el rey británico, en la que es su primera visita de Estado a EE.UU., se dirigirá al Congreso de Estados Unidos en una sesión conjunta. Será la primera vez que un miembro de la realeza británica se dirija al Congreso desde 1991, cuando la Reina Isabel II se convirtió en la primera monarca británica en hablar ante la Cámara. Para concluir la jornada del martes, Carlos y Camila acudirán al banquete de gala que se ofrecerá en su honor en la Casa Blanca.