Borja Sémper, junto a su mujer Bárbara Goenaga
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La familia de Borja Sémper, su gran apoyo en la recuperación: de Bárbara Goenaga a sus padres y su hermano
El político vuelve a la escena política tras meses apartado de ella por su enfermedad
A Borja Sémper le cambió la vida un día de julio de 2025. Fue entonces cuando recibió el diagnóstico de cáncer tras el que redujo temporalmente su actividad política para dedicarse al tratamiento. «Me centro en lo importante: curarme bien. Las perspectivas son razonables y el pronóstico también». No se equivocaba en su predicción y hace unos meses, tras un periodo de recuperación, reapareció en el comité de dirección del PP.
Este acto serviría de antesala de su regreso a la primera línea política. Ahora, en mayo de 2026, Sémper parece dispuesto a retomar su actividad y muestra de ello es su visita a El Hormiguero, donde se confiesa con Pablo Motos sobre estos duros momentos. El político de 50 años encontró en Bárbara Goenaga el mejor apoyo que necesitaba. «Saldremos adelante», aseguraba confiado al 100% en su recuperación.
Su historia de amor se remonta a 2014. La pareja fue presentada por unos amigos en común en San Sebastián, donde ella nació. A pesar de estar en polos opuestos de la política, a Sémper no le constó conquistar a la actriz e hija del pintor Juan Luis Goenaga. Sintonizaron bien al instante y, desde el principio, sintieron que lo suyo no sería algo temporal.
Desde entonces, han sabido construir una sólida relación de la que nació Telmo, en 2016, y Eliot, en 2018. A ellos se suman, además, Pablo, hijo de Borja de su primer matrimonio, y Arán, fruto de la relación de la actriz con Óscar Jaenada. Los cuatro niños también han formado parte del proceso de recuperación y han infundido de vitalidad al político en sus horas más delicadas.
Quienes tampoco se han separado de él en esto proceso han sido sus padres, que tuvieron un marcado papel en su interés por la política. Sémper reconoció en más de una ocasión que gracias a ellos aprendió valores como la responsabilidad, el esfuerzo y la importancia de tener criterio propio siempre que se pueda.
Jesús Sámper Sampayo, su padre, siempre ha sentido una gran pasión por la música, aunque nunca llegó a dedicarse profesionalmente a ella. Aun así, su trayectoria en este ámbito ha sido extensa. Formó parte del cuarteto musical Los Hermanos Sémper, grupo con el que animaban bodas y distintas celebraciones tanto en Guipúzcoa como en el País Vasco francés. Laboralmente dedicó toda su vida a SNA Europe, una empresa de fábrica de herramientas.
Su madre, procedente de Vallecas, se mudó a Irún, donde nació Borja, con tal solo 14 años. Un año después tuvo que abandonar los estudios y comenzó a trabajar como limpiadora para ayudar a sus padres en la economía familiar. Tras el nacimiento de Borja y su hermano Óscar, se centró en el cuidado del hogar y de sus hijos. Este último siempre se ha querido mantener en un discreto segundo plano.
«Cuando suspendía o traía malas notas, alguna zapatilla salía volando», ha bromeado en declaraciones a La Sexta. Entre risas, ha recordado cómo era su etapa escolar y ha confesado que, en alguna ocasión, su madre acertó de lleno gracias a «una puntería extraordinaria». Las 'represalias' de su madre no se limitaron a eso, según añadió entre risas. «Me castigó sin salir 30 días».