Fundado en 1910

Marta SánchezRedes sociales

Marta Sánchez, a punto de cumplir 60 años: así es su chalet en Madrid repleto de color

Tras pasar años entre Miami y Madrid, la cantante decidió instalarse de forma definitiva en esta vivienda tras su regreso a España en 2018

El próximo viernes cumplirá 60 años con el eco de cuatro décadas de éxitos resonando en su carrera. Marta Sánchez no solo celebra su madurez vocal, sino también la consolidación de su refugio más personal. Su chalet en Hortaleza, donde se instaló allá por 1995, es mucho más que una dirección postal de prestigio; es un ecosistema de diseño estratégicamente ubicado en el noreste de Madrid. Tras pasar años entre Miami y Madrid, la cantante decidió instalarse de forma definitiva en esta vivienda tras su regreso a España en 2018.

Al cruzar el umbral, el salón se despliega como un manifiesto de lo que los expertos denominan «Pop-Glam». No es una casa para tímidos: sobre una base de tonos crema y neutros, Marta ha inyectado dosis de adrenalina visual con cojines vibrantes y mesas de metacrilato con perfiles dorados que parecen flotar. El toque mid-century lo ponen unas butacas de madera y rejilla que conviven con estanterías retroiluminadas, donde los libros de moda de gran formato no son solo lectura, sino parte de la arquitectura del espacio. Pero si hay un detalle que resume la esencia de la «diva» es ese rincón bar donde, entre botellas de cristal de su zona de bar, brilla una pieza de vidrio con forma de labios rojos. Es un guiño surrealista, casi daliniano, que rompe la seriedad y nos recuerda que aquí vive una estrella del pop que no tiene miedo al riesgo.

Ese mismo espíritu se traslada a su zona de trabajo, un despacho que funciona como un altar a su propia historia. Las paredes no están pintadas, están «vestidas» con los discos de oro y platino que ha acumulado desde los tiempos de Olé Olé, creando una galería personal que intimida y fascina a partes iguales. Sin embargo, gracias a las imágenes que la artista ha compartido en cabeceras como ¡Hola!, descubrimos que el verdadero lujo de la cantante no es solo lo que brilla, sino lo que está ordenado: su vestidor es una oda a la ingeniería de la moda, con estanterías infinitas donde sus zapatos, desde sandalias de vértigo hasta stilettos icónicos, descansan en una alineación casi militar.

Para la intérprete de Arena y Sal, la casa es un organismo vivo que cambia con las estaciones. Mientras que en invierno su «momento sagrado» ocurre frente a la chimenea, cuando llega el buen tiempo el protagonismo se traslada al porche, ese rincón zen que describe con devoción: «Es el lugar favorito de mis invitados. Por las tardes hay una luz preciosa y no te quieres ir hasta que se va el sol». Este espacio exterior, decorado con figuras de Buda y textiles naturales, actúa como el pulmón de la vivienda, permitiendo que la vegetación y la luz madrileña inunden el interior.

El dormitorio principal, en cambio, baja las revoluciones. Aquí impera el minimalismo sofisticado con fotografías en blanco y negro que evocan el glamour del viejo Hollywood y textiles envolventes que invitan al descanso. Es el contraste perfecto a una vida de focos y escenarios: un santuario de tonos arena donde la música se detiene. En definitiva, el chalet de Marta Sánchez en Hortaleza es el reflejo de una mujer que ha sabido invertir no solo en ladrillo, sino en identidad, convirtiendo una propiedad de alto valor de mercado en un hogar con alma, historia y, sobre todo, mucho estilo.