Sara Carbonero disfruta de sus vacaciones en Las Tijeretas Galápagos
Sara Carbonero reflexiona y presume de cicatrices: «Qué alivio cuando dejamos de ser solo lo que nos pasó»
La periodista estuvo hace unas semanas recorriendo Ecuador junto a su pareja, Jota Cabrera y se encuentra en plena evolución
Sara Carbonero regresa a Lanzarote, el lugar donde vivió los peores momentos de su vida
Hay momentos de un viaje que terminan teniendo un significado mucho mayor de lo que podrían parecer a primera vista. Es lo que le ha ocurrido a Sara Carbonero durante su escapada a Ecuador con su pareja Jota Cabrera. La periodista se encuentra en evolución constante. Ya pudimos ver este crecimiento hace unos días, durante sus vacaciones en las Islas Galápagos.
Allí, Carbonero consiguió completar una caminata de tres horas sobre rocas, un reto que para ella tenía un valor especial. Sara, que está acostumbrada a viajes de aventura y voluntariado –ya visitó la selva de Panamá como embajadora de Unicef–, se encuentra en un momento de su vida en el que la reflexión y la evolución son muy importantes. Hace unos días compartió en sus redes el mensaje: «Septiembre: tú en la playa -recogiendo- y el mar desesperado», acompañado de la canción Si te vas, de Extremoduro.
Una de las fotografías que ha publicado Sara Carbonero
También en Playa Punta Carola, paraíso en el que ha estado con Jota, la jornada comenzó con actividades como el kayak y el snorkel, pero fue el recorrido a pie lo que terminó convirtiéndose en uno de los momentos más importantes de su escapada. Allí, además, reflexionó y presumió orgullosa de las cicatrices que recorren su cuerpo. «Qué alivio cuando dejamos de ser solo lo que nos pasó», escribió la periodista junto a una imagen y la canción Caí de Niña Pastori.
La razón está en todo lo que ha vivido en los últimos meses. A comienzos de año, Carbonero tuvo que ser intervenida de urgencia después de sufrir un fuerte dolor abdominal. Más adelante, contó que todavía sufría algunas secuelas que se hacían notar en situaciones tan cotidianas como subir escaleras, ya que se cansaba más de lo habitual. Volver a realizar un esfuerzo físico de este tipo adquiere un significado especial después de los problemas que atravesó.