Cristiano Ronaldo y Georgina en el piso de Madrid
Lujo
El piso de Cristiano Ronaldo y Georgina en la calle Serrano de Madrid, 400 metros cuadrados de lujo y diseño
Está construido con los mejores materiales y predominan los colores claros como la madera en tono 'beige' y el mármol blanco
El plan de Georgina y Cristiano Ronaldo en Madrid tras su salida de la selección portuguesa
«Un día fue un sueño. Hoy es hogar, proyecto y realidad», expresó Georgina Rodríguez hace unos días mientras grababa su nuevo anuncio en las calles de Madrid, al referirse a su piso en el barrio de Salamanca. Tras la polémica salida de Cristiano Ronaldo de la selección portuguesa, el delantero puso rumbo a Madrid con su avión privado para reunirse con su mujer y sus hijos.
Antes de regresar a Arabia Saudí, Cristiano, Georgina y sus pequeños disfrutaron de unos días por la capital de España en compañía de amigos íntimos y familiares. Para la pareja, Madrid siempre será especial pues es la ciudad en la que se conocieron y el escenario que dio inicio a su historia de amor, en concreto la calle Serrano, donde se encuentra la tienda de Gucci en la que Georgina trabajaba como dependienta cuando conoció a su mejor cliente: CR7.
Uno de los salones del piso de Georgina y Cristiano Ronaldo
Es tan especial este barrio que el pasado mes de febrero, la pareja adquirió un espectacular piso en la misma calle que la famosa tienda de lujo, uno de los barrios más exclusivos de Madrid. La vivienda les costó 5 millones de euros y Georgina la reformó por completo a su imagen y semejanza.
El salón del piso de Georgina y Cristiano Ronaldo
Tiene salón a doble altura con un escalón que da acceso a la zona del comedor. Está construida con los mejores materiales y predominan los colores claros como la madera en tono beige y el mármol blanco.
Una parte de la casa de Georgina y Cristiano
Todas las estancias tienen amplios ventanales que dejan entrar la luz natural. El salón tiene una gran mesa de piedra de color claro para ocho comensales sobre la que cuelga una lámpara de diseño tubular y sillas a juego, con tapicería en color hueso. También se levanta un gran mueble con espejo en tonos dorados con gran capacidad de almacenaje.
En el salón también predomina un gran sofá esquinero sobre una delicada alfombra en color crudo. Las ventanas están cubiertas con impecables cortinas que llegan hasta el suelo y una mesa de café, grandes cojines, mesas auxiliares y un mueble sobre el que reposa una televisión de plasma rellenan la estancia.
La habitación principal está decorada en tonos neutros, entre los que priman el beige y el blanco. El suelo está cubierto por una gran alfombra a conjunto con el cabecero, detalles que entran en perfecta sintonía con el mármol y los delicados muebles de bucle, entre los que se encuentra una silla y un taburete frente a un tocador.