Fundado en 1910

Morante y la Huerta de San AntonioMontaje

Toros

El santuario de 2,5 hectáreas de Morante de la Puebla, con vistas al Guadalquivir y campo de fútbol

el 12 de octubre de 2025, Morante sorprendió al público madrileño al anunciar su retirada en el ruedo cortándose la coleta. Un año después, su regreso a la misma plaza transforma aquella despedida en un episodio que todavía proyecta su sombra sobre el presente. Mientras tanto, en La Puebla del Río permanece otro escenario menos expuesto, en el que las fotografías, los recuerdos y la arquitectura hablan de una relación prolongada con el mundo del toro. Se trata de la Huerta de San Antonio.

La finca de José Antonio Morante Camacho -Morante de la Puebla- es mucho más que una propiedad vinculada a uno de los toreros más singulares de su generación. Es un espacio en el que la tauromaquia ocupa un lugar protagonista y donde la estética del campo andaluz, los recuerdos de otras épocas y la vida del diestro conviven bajo un mismo techo.

La Huerta de San AntonioInstagram

Desde fuera, el conjunto llama la atención por su apariencia de cortijo con aires de fortaleza. Las fachadas blancas, las torres, las almenas y los patios componen una imagen que se aleja de la arquitectura rural más convencional. No cuesta imaginar que, detrás de esos muros, la vida transcurre a otro ritmo, lejos del ruido de las grandes plazas y de la exposición permanente que acompaña a una figura de su dimensión.

Uno de los porches en la Huerta de San Antonio

Pero la verdadera personalidad de la Huerta de San Antonio no está únicamente en su aspecto. También se encuentra en los objetos que guarda y en la relación que establece entre el presente y la memoria del torero. En el interior de la finca, la historia taurina adquiere una presencia cotidiana. Fotografías, carteles antiguos, recuerdos de la profesión, trofeos y objetos relacionados con distintas épocas forman parte de un ambiente en el que el toreo no se limita a un simple oficio.

Una de las fotografías en la finca de MoranteRedes

En el santuario de Morante destaca la huella de José Gómez Ortega, Joselito el Gallo, una figura fundamental para comprender la admiración de Morante por los grandes clásicos.

El campo, el río y la vuelta a los orígenes

La Huerta de San Antonio se encuentra en La Puebla del Río, el municipio sevillano cuyo nombre ha quedado unido para siempre al del diestro. Su nombre artístico refleja su identidad y la relación que mantiene con su tierra. La proximidad del Guadalquivir y el paisaje rural sitúan la propiedad en un territorio muy alejado de los focos y el estrés.

Además, la finca ofrece experiencias concertadas relacionadas con la tradición taurina y el entorno. Destacan tentaderos, paseos en carreta y actividades en el río. La finca también cuenta con un campo de fútbol abierto a los vecinos.