Los Reyes de Noruega Sonia y Harald V, con el bebé Haakon en el año 1973
Realeza
El bonito homenaje al Rey Harald de Noruega organizado por la Reina Sonia y sus mejores amigos
El Rey Harald murió la víspera de su 58 aniversario de boda con el amor de su vida, la Reina Sonia, tras nueve años de espera
La Reina Sonia de Noruega se despide del Rey Harald en soledad antes del funeral: «Gracias por una buena vida»
El Rey Harald V de Noruega falleció el pasado 28 de agosto tras 10 días ingresado en el Hospital Universitario de Oslo por una infección bacteriana en la sangre, producida por una complicación de la enfermedad que padecía.
Ahora, dos meses después, la Reina Sonia ha querido brindarle un bonito homenaje en su memoria reuniendo a los mejores amigos del monarca en una cena íntima y muy especial en el Palacio Real de Oslo.
«Son muchos los recuerdos», expresó Fabian Stang, el exalcalde de Oslo y uno de los invitados a la ceremonia. «Ha sido triste». También estuvo en el homenaje el inversor multimillonario Christian Ringnes, que acudió con su pareja, Kari-Lena Flaten. Ambos eran muy amigos del Rey Harald y la Reina Sonia.
El difunto Rey Harald y la Reina Sonia de Noruega
Los que siempre estuvieron ahí
La cena fue muy emotiva, sobre todo para la Reina Sonia que pudo disfrutar de la compañía de los mejores amigos de su gran amor, esos mismos que siempre les acompañaron a navegar, a cazar, a dar un paseo o a tomar un café.
Al bonito homenaje también acudió el resto de la Familia Real. El Rey Haakon y su hermana, la Princesa Märtha Louise quisieron pronunciar unas palabras en honor a la memoria de su difunto padre. «No hay duda de que para el querido Rey los buenos y leales amigos eran importantes», exclamaron.
El Rey Harald de Noruega y la Reina Sonia
La cercanía y el humor de Harald siempre fue famoso. Era una persona que, a pesar de sus compromisos de Estado, siempre sacaba tiempo para disfrutar de los suyos. Gracias a esto consiguió algo que no siempre resulta sencillo para un monarca, que sus compatriotas vieran primero al hombre y después a la Corona.